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Insólito momento: un hombre calvo accede al tren con un código QR de su billete impreso en la cabeza

2026-02-06 - 07:45

Las ocurrencias de Max Fosh, un popular cómico yyoutuber británico, parecen no tener límites. Incluso, después de haber protagonizado retos y bromas tan descabelladas como la de salir a navegar dentro una bañera, declararse "legalmente" como fallecido para recibir un reembolso de una aerolínea o reencontrarse con el bebé que nació a su lado hace 30 años. En esta ocasión, el creador de contenido decidió trasladarse a una estación de tren de Londres con el objetivo de poner a prueba los sistemas de validación de billetes. En concreto, el joven de 30 años pretendía demostrar si la información contenida en los códigos QR puede ser leída sin importar el soporte físico o digital en el que esté registrada. Partiendo de esta premisa, Max ideó un experimento de lo más peculiar: imprimir el código QR de su billete en la cabeza de un amigo. Pero no cualquier persona serviría; para asegurarse de que no se produjera ningún error, eligió a Tom, un hombre calvo y rapado, cuya superficie totalmente lisa ofrecía el lienzo perfecto para la prueba. Sin mayor dilación, el vídeo, que no ha tardado en acumular millones de visitas en YouTube, arranca con la visita de Tom a un centro especializado para que le impriman en la parte superior de la cabeza una "copia exacta" del QR de su billete. Una vez que se seca por completo el grabado, ambos se encaminan a la estación de Paddington, apenas cinco minutos antes de la partida del tren para mostrar la reacción de los trabajadores. Como cabría esperar, el primero de los empleados, situado junto a los tornos de la estación, no da crédito a la situación. "Él estaba un poco confuso y nos dirigió directamente a su jefe", explicó Max, relatando que en aquel momento acudieron al mostrador de información, donde esta vez una trabajadora intentó escanear el QR, aunque sin éxito. Finalmente, a escasos segundos de la hora de salida de su tren, el influencer apoyó la cabeza de su amigo en el lector de QR de uno de los tornos, logrando que la máquina lo escaneara sin mayores problemas y, de este modo, accediera al andén.

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