Investigan a una falsa médica de 36 años por hacer cientos de tratamientos estéticos ilegales en Valencia
2026-02-07 - 10:45
La Guardia Civil, en el marco de la operación Zubar, ha investigado a una mujer de 36 años por realizar cientos de tratamientos estéticos sin contar con la habilitación legal necesaria. Estas prácticas se llevaban a cabo en distintos centros de la provincia de Valencia y, en algunos casos, en su propio domicilio. A la investigada se le imputan un delito de intrusismo profesional, un delito contra la salud pública por la presunta suministración ilegal de medicamentos —entre ellos toxina botulínica— y un delito de falsedad documental, según ha informado la Guardia Civil. La investigación se inició tras una denuncia presentada en marzo por una profesional del ámbito sanitario, quien alertó de que una persona estaba realizando tratamientos estéticos en una peluquería de la localidad de Sueca (Valencia) sin control sanitario alguno y sin estar legalmente autorizada. Las pesquisas permitieron comprobar que la mujer actuaba en múltiples establecimientos de la provincia, donde se presentaba como doctora y realizaba tratamientos como aumento de labios y pómulos, rinomodelación o infiltraciones de toxina botulínica. Además, publicitaba estos servicios a través de sus redes sociales, ofreciendo aplicaciones de bótox en frente, entrecejo y patas de gallo. Los agentes localizaron los centros en los que desarrollaba su actividad y verificaron que la supuesta doctora era graduada en Odontología por una universidad privada. Tras consultar con las autoridades sanitarias competentes y los colegios profesionales, se confirmó que este tipo de tratamientos estéticos están reservados en exclusiva a médicos especialistas en medicina estética. De los testimonios recabados, tanto de responsables de los centros como de varias clientas, se constató que la investigada habría realizado cientos de tratamientos. Al menos 80 clientas estaban registradas en los establecimientos y se documentaron más de 180 tratamientos de toxina botulínica y ácido hialurónico, firmados por la propia investigada. Algunas clientas aseguraron haberse sometido a estos procedimientos en el domicilio particular de la mujer. Asimismo, se comprobó que la mayoría de los centros carecían de la licencia administrativa correspondiente emitida por la Conselleria de Sanidad para ofrecer este tipo de servicios. Muchos tampoco contaban con sistemas de refrigeración adecuados para conservar los productos, ni con medios para la correcta gestión de residuos biológicos, incumpliendo así la normativa sanitaria vigente. Las investigaciones también revelaron que no ha sido posible acreditar la legalidad ni la trazabilidad de los productos sanitarios utilizados, lo que hace sospechar que fueron adquiridos de forma irregular y manipulados sin seguir los cauces legales establecidos. La Guardia Civil recomienda a los ciudadanos que, antes de someterse a tratamientos estéticos, se informen y acudan únicamente a profesionales debidamente cualificados y a centros autorizados, con el fin de evitar riesgos para la salud. La mala praxis en este tipo de procedimientos, especialmente cuando se emplean sustancias como la toxina botulínica sin las debidas garantías, puede llegar a poner en peligro la vida. La investigación ha sido llevada a cabo por agentes del Puesto Principal de Sueca y está dirigida por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 5 de Sueca.