Isabel Gemio, entre lágrimas: «Mi hijo necesita muchas horas de máquina de oxígeno»
2026-03-28 - 13:00
Cuando Isabel Gemio (65 años) adoptó a su hijo Gustavo en Guatemala, jamás se imaginaba que el pequeño sufría distrofia muscular de Duchenne , una enfermedad rara causada por un gen defectuoso para la distrofina (una proteína en los músculos) y que le convierte en una persona dependiente . Desde entonces, la periodista y presentadora de televisión ha luchado sin descanso para mejorar la vida de Gustavo y ha creado una fundación que trabaja para la Investigación de Distrofias Musculares y otras Enfermedades Raras. «Da igual que sea biológico que adoptado. Yo no encuentro diferencia en lo que duele, se sufre, en lo que le amas o en la vida que daría por ellos. O sea, no establezco diferencia», confesó hace dos años en referencia a Diego, su hijo biológico, durante su visita a 'Drama Queen', el podcast presentado por Pilar Vidal. En 2008 Isabel Gemio creó la Fundación Isabel Gemio , con el objetivo de promover la investigación en distrofias musculares y otras enfermedades raras. Esta semana se ha celebrado la tradicional Cena Solidaria de la Fundación en la que la periodista ha aprovechado para dar un último parte sobre el estado de salud de su hijo. «No puedo hablar porque me emociono», comenzó diciendo Gemio ante los allí presentes. «Hoy no se va a quedar a la cena porque él ya no puede cenar. Él es nuestra fuerza . Él está aquí haciendo un esfuerzo. Él sí que hace el esfuerzo», dijo sin poder evitar las lágrimas. «Necesita ya muchas horas de máquina de oxígeno y no es fácil para él. Pero nos da fuerza a los demás. Nos da ejemplo y nos da amor . ¿Y cómo no vamos a luchar? Si él es el primero en hacerlo, ¿no?», añadió antes de recibir un caluroso aplauso por parte del público. Además, Isabel Gemio quiso alabar también la labor de su otro hijo, Diego, por su ayuda en casa y con la familia. «Para un hermano tampoco es fácil... pero al mismo tiempo lo ha hecho mucho más grande. Le ha aportado mucha verdad, mucho amor, mucho ejemplo», confesó. «En general nos quejamos por cosas que no merecen la pena... vamos a fijarnos en lo bueno que nos da la vida. Yo tengo muchos motivos para darle gracias a la vida. Yo tengo dos hijos maravillosos», y terminó diciendo: «Yo ya no pido más a la vida, bueno que se cure mi hijo , para eso estamos poniendo nuestro granito en la ciencia y en la investigación... pero sentirme querida y apoyada por mis hijos como madre, pues no he debido hacerlo mal... Ser madre es muy difícil, no tiene manual de instrucciones. Y cuando viene una maternidad inesperada como es esta, se complica todo a la enésima potencia».