Jaén esconde un palacio escondido entre olivares que es una joya del Renacimiento
2026-03-27 - 17:50
El Renacimiento es el protagonista hoy. En aquella época el conocimiento adquiere otra expresión. El ser humano pasa a ser el centro, las artes y la ciencia alcanzan su máximo esplendor y la imprenta hace posible que todo quede plasmado y por escrito. El lugar del que vamos a hablar es heredero de la histórica Universidad de Baeza (1538-1824) cuyo edificio se levanta frente a la actual sede Antonio Machado de la Universidad Internacional de Andalucía, enclavada en pleno recinto histórico de Baeza y formando parte del área inscrita en la Lista de Patrimonio Mundial de la Unesco. El magnífico Palacio de Jabalquinto es considerado uno de los máximos exponentes del estilo gótico isabelino o tardío , una pieza única de la arquitectura civil medieval en Andalucía erigida durante el reinado de los Reyes Católicos. Durante la Reconquista, Baeza se convirtió en el hogar de muchos nobles a los que la Corona recompensaba por sus campañas militares. Así llegó la familia Benavides desde León, obteniendo el señorío que le da nombre a la casa palaciega. Juan Alfonso Benavides Manrique era primo segundo de Fernando el Católico y fue el que mandó construir el palacio a finales del siglo XV (en 1480). Fue apodado como el «capitán de Lorca», debido a su valentía y distinción en la guerra contra los musulmanes en la frontera del municipio murciano de Lorca. La fachada exterior es de gótico isabelino y mientras algunos especialistas señalan al arquitecto Juan Guas como autor, otros apuntan a Enrique Egas como artífice. Sin embargo, no hay ningún documento que demuestre la autoría de ninnguno de ellos. Lo único que está acreditado es la participación del Maestro Mayor de la Catedral de Jaén, Juan Pedro López. Y está decorada a base de puntas de diamante, clavos de piña, lazos, frondas, florones, pináculos mozárabes y escudos heráldicos. En la fachada se pueden distinguir 2 proyectos distintos: dos plantas platerescas y una galería renacentista. La puerta principal es de arco conopial por cuyos troncos trepan 14 figuras de niños u hombrecillos. Encima hay 4 ventanas ajimezadas con columnillas de mármol y sobre ellas 8 escudos (4 del señor de Jabalquinto, con el león como figura protagonista y otro 4 de su esposa, Doña Beatriz de Valencia). La fachada la rematan 5 arcos de medio punto renacentista, fruto de una reforma que se llevó a cabo a finales del siglo XVI. El patio se construyó un siglo más tarde que la fachada y también es de estilo renacentista. Es atribuido al insigne arquitecto Andrés de Vandelvira que, en aquella época estaba trabajando en la ciudad, precisamente para la familia Benavides, aunque tampoco existe constancia documental al respecto. Está formado por una doble arquería de medio punto con columnas y capiteles corintios de mármol. En las enjutas de los arcos están decoradas con blasones y escudos heráldicos de la familia Benavides y en los ángulos aparecen parejas de niños. El patio se caracteriza por su serenidad y equilibrio en contraposición a la exuberancia de la fachada gótica isabelina. Otro de los elementos más destacables del Palacio de Jabalquinto es su monumental escalera . Completamente barroca , tiene un arco del triunfo como acceso y una preciosa cúpula como cubierta. En ella no queda ni un centímetro de piedra sin decorar y destacan dos imponentes leones labrados que parecen surgir de una frondosa vegetación. Dejó de ser residencia señorial en 1720, cuando se cedió al Seminario Conciliar de San Felipe Neri. Hasta 1970 se utilizó como Colegio Menor. Posteriormente fue sede de la Escuela de Rehabilitación de Patrimonio de Baeza. Desde 1994 acoge la subsede de la Universidad Internacional de Andalucía y en 2004 fue restaurado, acogiendo en su planta baja aulas y otras dependencias administrativas de la universidad. En la segunda planta también acoge aulas y espacios habilitados para la gestión universitaria, y también un Aula Magna. No es posible ir a Baeza y dejar de visitar el trio monumental que forma, junto al Palacio de Jabalquinto, la iglesia de Santa Cruz y la sede principal de la antigua universidad. José Antonio Jiménez es el concejal de Turismo y Promoción de esta localidad y afirma que «Baeza no es solo un destino; es un encuentro con la historia y la paz. Como responsable de turismo, pero sobre todo como baezano, les invito a descubrir rincones que, como el Palacio de Jabalquinto, definen nuestra esencia. Su fachada imponente y majestuosa, su escalera interior monumental es un prodigio de piedra que desafía al tiempo, y su patio renacentista ofrece un refugio de luz y silencio donde el viajero vuelve a encontrarse consigo mismo. En estas mismas calles, bajo este cielo, Antonio Machado encontró la inspiración entre los «grises olivares» y las piedras milenarias. Como escribió el poeta, Baeza conserva ese «aire de nobleza» que hoy queremos compartir con ustedes. Les abrimos las puertas de nuestro patrimonio y el corazón de nuestra gente». La invitación está hecha. Quién se atreve a rechazarla?