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James Bond tuvo su parodia más disparatada en los setenta: una serie de espionaje protagonizada solo por chimpancés

2026-02-08 - 08:35

El estreno de Primate, la película de terror protagonizada por un chimpancé que llega a los cines el 6 de febrero, ha vuelto a poner a estos animales en el centro de la conversación. Y, aunque poco o nada tiene que ver, es inevitable acordarse de aquella divertida serie que imaginaba a chimpancés metidos en la piel de espías al más puro estilo James Bond. Prácticamente desde que Daniel Craig estrenó licencia para matar, se ha estado hablando de quién sería su sustituto cuando se fuera. Y ahora, con la plaza de 007 vacante, la pregunta sobre qué rostro tendrá el próximo James Bond está más vigente que nunca. Sin tiempo para morir, la última entrega para el 007, está disponible en España gracias a MGM+. Menos disponibilidad tiene, por desgracia, Lancelot Link, Secret Chimp, protagonizada por Tonga. ¿No sabes quién es Tonga? Pues estuvo al frente de una serie de ABC que duró dos temporadas en los 70, tuvo éxito inmediato, volvió a reponerse en Nickelodeon a finales de los 80 para descubrir que el público al que fascinó había crecido. En 2006, sus 17 episodios se engrosaron una colección de DVD que se vendió ciertamente bien. Entre tanto, dio lugar a un documental sobre la génesis de la serie (titulado Yo creé a Lancelot Link) y la prestigiosa revista Life incluyó un reportaje sobre ella entre sus páginas. ¿Qué es 'Lancelot Link'? Puede que todo empiece con Christopher Lee. Durante la segunda guerra mundial, el aún no actor fue captado por los servicios de inteligencia británicos para “labores especiales” que nunca ha querido revelar. Poco después, un primo segundo de Christopher Lee llamado Ian Fleming, según muchos, basó su personaje más conocido en las aventuras del Lee espía. Se trataba, por supuesto, de James Bond, cuyo primer libro llegó a las librerías en 1953 y la primera película, apenas 9 años después, con Sean Connery como protagonista. Todo este camino lleva a Lancelot Link, Secret Chimp que aún con Sean Connery como agente especial, lo suplió en sus labores. Lancelot, como indica el título, era un chimpancé. Como todo el equipo para el que trabajaba. Dos guionistas de la prestigiosa serie The Carol Burnett Show saltaron de este transatlántico porque tenían auténtica fe en que el público ardía en deseos por conocer a Lancelot Link. La serie se desarrollaba en dos niveles: por una parte, estaba el chimpancé a sus cosas y, por otra, los actores de doblaje, todos ellos cómicos con experiencia, que improvisaban sobre la marcha las palabras del simio. Esto produjo situaciones hilarantes, en las que a uno se le ocurría que el chimpancé tenía ganas de cantar una nana en medio de un tiroteo, y a otro, que su rival le apetecía citar a Shakespeare. Debido a la fenomenal acogida de los primeros episodios, la serie no solo se mantuvo en su tono cómico, sino que lo llevó al extremo, hasta acabar con los chimpancés montando un grupo de rock, con Tonga a la guitarra y Mata Hari (otra chimpancé) a la pandereta; o con parodias simiescas de personajes conocidos, como Ed Sullivan.

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