Japón endurece las medidas contra el turismo masivo: de limitaciones en el número de visitantes a precios más altos
2026-03-27 - 11:30
El número de turistas que llega a Japón no para de aumentar año tras año. El país nipón recibió el pasado 2025 nada más y nada menos que 42,7 millones de visitantes una cifra récord que acrecienta el debate nacional sobre qué efecto tiene esto sobre la convivencia y el bienestar de los locales. Ante esta situación, el Gobierno japonés ha aprobado este viernes una serie de medidas para hacer frente a esa masificación. El nuevo plan elaborado por el Ministerio de Infraestructura, Transporte y Turismo para los próximos cuatro años busca "equilibrar" el turismo con la calidad de vida de los residentes, además de impulsar otros destinos turísticos más allá de los tradicionales a través de la diversificación de la oferta hacia zonas rurales. "Impulsaremos con firmeza políticas que mejoren la satisfacción tanto de los residentes locales como de los turistas, aumenten el número de personas que interactúan con la región y se relacionan con ella, y logren una industria turística que no solo sea atractiva para vivir y visitar, sino también para trabajar", señalan en un comunicado Precios más altos para turistas y reubicarlos en zonas otras Entre las medidas aprobadas está la de aumentar de 47 a 100 para 2030 el número de zonas en las que se impulsan iniciativas basadas en las opiniones de los residentes para abordar el problema del turismo masivo. El plan busca reforzar estas medidas utilizando los ingresos procedentes de la tasa turística internacional, un impuesto que hay que pagar para salir del país y que, a partir de julio de este año, aumentará de 1.000 yenes a 3.000 yenes, pasando de unos 5,40 € a unos 16,20 €. Asimismo, se crearán directrices para facilitar la introducción de precios diferenciados en algunas atracciones turísticas, donde las tarifas serán más altas para los visitantes extranjeros. Otro de los objetivo es reubicar a los turistas y trasladarlos de zonas masificadas, como pueden ser Tokio, Osaka o Kioto, a otras más rurales y poco explotadas. También se contemplan otras medidas como intensificar la vigilancia a los operadores de alquileres vacacionales que incumplan las normas, reducir el tráfico en carreteras locales, limitar el número de visitantes a lugares turísticos muy populares, mejorar la infraestructura de transporte hacia las zonas regionales y fortalecer las campañas de concienciación sobre las normas de comportamiento. El JESTA entrará próximamente en vigor Estas medidas no buscan reducir el número de turistas que llegan al país, sino que estos no sean una amenaza para la calidad de vida de los nacionales. De hecho, Japón mantiene su objetivo de aumentar las llegadas de extranjeros hasta los 60 millones para 2030. Para ese año también mantiene el objetivo de gasto turístico de 15 billones de yenes, alrededor de 81.400 millones de euros, frente a los 9,5 billones de yenes conseguidos en 2025. Eso sí, quienes estén pensando en visitar la nación asiática en los próximos años, deben tener en cuenta que en 2028 se pondrá en marcha un sistema a través del cual los visitantes que no necesitan visa (entre los cuales están los españoles) tendrán que solicitar una autorización electrónica para entrar al país. Bajo el nombre de JESTA (Japan Electronic System for Travel Authorization), los viajeros deberán pedirlo de forma online y, en el caso de no tenerlo, se les denegaría el embarque. La solicitud del JESTA conllevará el pago de una tasa, y aunque las autoridades niponas todavía no han dado una cifra exacta, se estima que el precio se sitúe entre los 1.500 y 3.000 yenes, es decir, entre 8 y 16 euros, aproximadamente.