Jesús Medina, médico que ha aplicado la eutanasia en España: «La mujer me dijo que quería que la ayudara a morir»
2026-03-27 - 08:50
El caso de Noelia Castillo ha conmocionado a España durante estos días. La petición de la joven de 25 años de someterse a la muerte asistida ha reabierto el debate sobre la eutanasia. El Congreso de los Diputados aprobó en 2021 la primera ley que permite estos casos, tras muchos años de peticiones sin éxito. Jesús Medina fue uno de los primeros médicos que aplicó la eutanasia en España. En una entrevista en 'El Intermedio', el doctor hizo un balance positivo de su implantación. Aseguró que el proceso comenzó de manera lenta y todavía existen aspectos legales por perfilar, pero la normativa devuelve la autonomía a los pacientes. El médico recordó como fue la primera vez que llevó a cabo la muerte asistida. Fue a una señora de 86 años con un tumor terminal: «La mujer de una manera lúcida y muy clara me dijo que quería que la ayudará a morir. Fue como si un rayo me atravesará. Me dio miedo a mis emociones y a las suyas». La paciente, que ya había sido rechazada por otros médicos que «miraban hacia otro lado», le lanzó una petición desesperada: «No me falles». Finalmente, el procedimiento se realizó en su domicilio, donde la mujer, rodeada de sus nietos e hijos, se mostró radiante y tranquila, siendo ella misma quien consolaba a los demás. Otra de las experiencias que marcó al facultativo fue el caso de un paciente más joven, de unos 50 años, afectado por una enfermedad neurodegenerativa. Este hombre, amante de la música y el deporte, había dejado estipulada en su testamento vital una «línea roja»: «no quería seguir viviendo en el momento en que perdiera su independencia». Para Medina, este caso refleja cómo la pérdida de control y la dependencia absoluta son factores determinantes que llevan a muchas personas a considerar que su existencia se ha transformado en una carga insoportable. Finalmente, el doctor aborda el conflicto ético desde su perspectiva de católico practicante. A pesar de que se cuestiona constantemente si actúa por los motivos correctos, su respuesta es siempre afirmativa. «Llevamos muchos siglos secuestrando la muerte ajena. Tanto la familia como la medicina como la religión secuestra la muerte y de forma milenaria el hombre siempre ha sido dueño de su propia muerte», concluye.