Jessie Buckley gana el Oscar a mejor actriz y firma la carrera perfecta
2026-03-16 - 03:03
No había otra opción. El papel de Jessie Buckley en 'Hamnet' es el mejor del año y el Oscar solo podía ser suyo. A la gala de la Academia de Hollywood había llegado tras triunfar en los premios del sindicato de actores, los Bafta, los Critics' Choice, los Globos de Oro, los premios de cine de Irlanda, los Satellite Awards... Una carrera perfecta para una actriz que saltó a la gran pantalla en 2017, con 'Beast'. Tenía apenas 26 años pero ya demostró que tenía todo para triunfar; poco después, en 'Wild Rose', demostró que podía sostener toda una película en sus hombros. Y en 2019, con 'Judy', fue capaz de arrebatarle (algo) de protagonismo a Renée Zellweger. Desde entonces, no dejó de trabajar. Series como 'Chernobyl', éxitos de plataforma como 'Estoy pensando en dejarlo', 'blockbusters' de Hollywood como 'Las aventuras del doctor Dolittle' e indie americano como 'La hija oscura'. Así hasta que con 'Hamnet' llegó el papel de su vida, ese para el que parecía haberse estado preparando desde que era una niña. «Esto es demencial», dijo nada más subir al esenario, y empezó a reírse con la incredulidad de quien parece estar soñando. Por supuesto, se lo agradeció a sus «rivales»: «Gracias a todas las mujeres de esta categoría, admiro vuestro arte, estoy deseando trabajar con vosotras». Pero sobre todo se lo dedicó a su familia. Es un tópico, claro, pero en su caso tenía un valor especial: «Gracias a mi familia irlandesa, que ha venido hoy a acompañarme; mamá, papá, gracias por enseñarnos a soñar y porque nunca nos frustráramos ante las expectativas y siguieramos guiándonos por nuestra pasión», dijo. Jessie Buckley se crio en una casa donde su madre se dedicaba a la música y donde, junto a sus hermanos, interpretaban obras de teatro. Después, de adolescente, empezó a probar suerte en el teatro musical, donde aprendió el valor de la perseverancia a partir de cosechar 'noes'. También, el valor de ponerse frente al público siendo poco más que una niña. Su primera experiencia con el gran público fue en el concurso de la BBC 'I'd Do Anything', en la que la ganadora protagonizaría el musical 'Oliver!'. Quedó segunda. Pero qué importa. Ahí empezó a fraguarse el caracter de una actriz que tenía un talento enorme pero que necesitaba pulir. También se lo dedicó a su hija, de apenas 8 meses, ya que la maternidad es la fuerza de su papel en 'Hamnet'. Precisamente a la directora de la película, Chloé Zhao, le dedicó una frase llena de fuerza: «Gracias por ayudarme a hacer este viaje para poder conocer el amor de una madre, que es el mayor logro de mi vida». Además, Jessie Buckley quiso recordar que el domingo era el día de la madre en Reino Unido. «Por eso me gustaría dedicarle este premio al maravilloso caos que es el corazón de una madre», remató su discurso, ya con gran parte de la platea en pie aplaudiendo. Jessie Buckley fue la única de las ocho nominadas de 'Hamnet' que subió al escenario. La película de Chloé Zhao, que adapta la aplaudida novela de Maggie O'Farrell, fue una de las grandes derrotadas en una noche de los Oscar en la que 'Una batalla tras otra', de Paul Thomas Anderson, venció sobre 'Los pecadores'. Aunque la gran perdedora de la noche fue 'Marty Supreme'. La española 'Sirat', que optaba a dos Oscar, también se fue de vacío .