Joe Pesci, leyenda del cine: "Nunca he buscado atención. La única vez que tuve un publicista fue para alejarme de las revistas"
2026-01-31 - 19:36
Joe Pesci es, posiblemente, uno de los grandes de Hollywood que menos se han prodigado en lo que llevamos de siglo. Ganador del Oscar, este intérprete capaz de transitar entre la comedia más inofensiva y la violencia más descarnada ha hecho de su discreción una imagen de marca. Y es que, en los últimos, sus apariciones en pantalla se cuentan con los dedos de una mano, y su relación con la prensa es inexistente. Desde el estreno de Arma letal 4 en 1998, Pesci prácticamente desapareció. Solo Robert De Niro logró sacarlo de su retiro para un breve papel en El buen pastor (2006) y, más tarde, aceptó protagonizar Love Ranch (2010), una experiencia de la que hoy se arrepiente profundamente. "No estaba nada contento con el montaje ni con lo que hicieron con mi personaje", admite con sinceridad. Tuvieron que pasar otros nueve años para que volviera al ruedo con con la película de otro viejo amigo, Martin Scorsese, desde cuyo estreno solo es posible rastrear su participación en otros dos proyectos. Su fama de hombre taciturno y poco amante del ruido no es, en absoluto, gratuita; todos recordamos aún su mítico discurso de aceptación del Oscar por Uno de los nuestros, que guarda un lugar privilegiado entre los más cortos de la historia: "Es un privilegio. Gracias", dijo en su momento ante una audiencia a la que dejó con el pie cambiado. Con estos antecedentes, no es raro pensar que entrevistar a Pesci puede resultar una tarea algo complicada. Al ser abordado por la revista Empire, a propósito del estreno de El irlandés en 2019, su respuesta inicial fue un golpe directo: "¿Encantado de hablar conmigo? Tú sí. Yo no". Sin embargo, tras esa trabajada actitud desmitificadora se esconde un profesional consumado que aprendió el oficio desde bien pequeño. "Era un niño de teatro. Tenía que bailar frente a espejos", recordaba. Una carrera que comenzó pronto pero que no despegó hasta bien entrada la treintena, cuando su camino se cruzó con el director de Taxi Driver. Y es que Pesci había acumulado muchas audiciones fallidas las décadas anteriores. "Me cansé de chocar contra las paredes. Me volví muy reservado". Corría el año 1979, tenía 36 años y ya había decidido dejar la actuación para probar suerte en el mundo de la hostelería. Entonces, dos hombres lo localizaron en su restaurante, no para probar la comida de Pesci, que él describe como "de sabor casero", sino para ofrecerle un trabajo. Sus nombres: Robert De Niro y Martin Scorsese . "Habían visto algo de lo que habían hecho y pensaron que sería adecuado para interpretar al hermano de Bob en Toro Salvaje ", dice. "No tuve nada que ver con eso. Y así lo he hecho siempre desde entonces. Nunca he buscado atención. La única vez que tuve un publicista después de eso fue para mantenerme alejado de las revistas. Perdóname, pero creo que las cosas deberían suceder sin más". A sus casi 83 años, Pesci no busca trabajo ni reconocimiento. Tras rechazar en su momento participar en series como Luck, sus planes futuros mantienen el misterio en su línea habitual: "Hablar de algo que quieres hacer es como pisarte el pene". Esta filosofía lo ha convertido en un actor singular, uno que prefiere jugar unos hoyos a pasearse por la alfombra roja.