Jordi Segués, consultor, sobre el refuerzo educativo: "Si tu hijo saca un tres en Historia y un diez en Mates, ponle refuerzo en mates"
2026-02-01 - 20:25
La educación es uno de los temas que genera una gran controversia en la actualidad. Mientras que algunas personas apoyan el sistema educativo actual, otras no están del todo de acuerdo y apuestan por otros métodos que permitan desarrollar sus capacidades al alumno sin tener que ser bueno en todo. El consultor Jordi Segués ha hablado sin tapujos sobre este tema en TikTok. En un vídeo, ha explicado que al contrario de lo que muchas padres piensan, cuando un niño suspende una asignatura, no hay que reforzarla, sino potenciar aquellas materias que realmente les motiven porque el verdadero talento nace precisamente del entusiasmo y la motivación. Una contradicción que tiene su lógica Según el experto en negocios, "la mayoría de padres están equivocados con esto. Mira, si tu hijo saca a tres en Historia y 10 en Matemáticas, ¿qué debes hacer? Pues lo que debes hacer es ponerle un profesor particular de Matemáticas, no de Historia". Esta afirmación, que ha generado un gran debate, abre la puerta a una nueva forma de entender la educación que ya se había puesto antes sobre la mesa. Para el formador, este enfoque es esencial para el crecimiento educativo de nuestros hijos. "Comportarse así es la receta perfecta para tener una generación buena en nada y mediocre en todo", afirma Segués. Respetar los intereses del niño Para el experto, la clave está en respetar los intereses del niño y no imponer un aprendizaje que no nace del deseo. "Cuando le apetezca, cuando sea grande ya buscará en Google información acerca de la Segunda Guerra Mundial. No pasa nada, cuando le interese, ya lo hará", asegura. Más allá de la polémica, su reflexión conecta con una idea cada vez más presente en el debate educativo: la importancia de no confundir refuerzo con obligación y presión. Potenciar aquello que despierta interés no implica abandonar el resto de materias, sino entender que la motivación es un motor clave para el aprendizaje a largo plazo. Desde este enfoque, acompañar al niño significa observar qué le despierta curiosidad, qué le hace disfrutar y en qué áreas se siente seguro. A partir de ahí, el aprendizaje deja de vivirse como una obligación constante y se convierte en un proceso más natural, en el que el esfuerzo nace del interés y no del miedo al suspenso.