José Antonio Jainaga asume la presidencia de Talgo ante la dimisión de Palacio
2026-01-29 - 18:31
Talgo culmina la reorganización de su cúpula con el esperado relevo de su presidencia. Carlos de Palacio y Oriol consuma su dimisión y cede el el testigo a José Antonio Jainaga, presidente de Sidenor y cabeza visible del consorcio vasco que ha entrado recientemente en el capital del fabricante ferroviario, según ha comunicado la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) tras el consejo de administración celebrado este jueves. Este relevo se produce después de que Talgo aprobara el pasado diciembre el traslado de su sede social y fiscal de Madrid a Álava, en un movimiento que supuso el retorno a sus orígenes históricos, así como el nombramiento de Rafael Sterling como consejero delegado. El consejo de administración ha querido expresar su agradecimiento y reconocimiento a la trayectoria de Carlos de Palacio y Oriol, nieto del fundador de la compañía, quien ha ejercido como presidente durante los últimos 24 años. De igual modo, Jainaga le ha solicitado que continúe al frente de la Fundación Talgo, desde la que podrá seguir respaldando a la empresa y promoviendo sus valores, según ha comunicado la compañía. Carlos de Palacio y Oriol se incorporó al consejo de Talgo en 1998 como consejero dominical, en representación de su participación accionarial y la de sus hermanos. Dos años más tarde fue nombrado vicepresidente y, en 2002, asumió la presidencia. Durante sus más de dos décadas al frente de la compañía, Talgo ha multiplicado por cuatro su plantilla y ha reforzado de forma significativa su proyección internacional, con proyectos emblemáticos como la línea de alta velocidad entre La Meca y Medina, en Arabia Saudí, así como su entrada en mercados de Europa central, como Alemania y Dinamarca, y en otros países como Rusia, Kazajistán, Uzbekistán o Egipto. En 2015 lideró la salida a bolsa del grupo y, en los dos últimos años, culminó el proceso de desinversión del fondo Trilantic, un movimiento que supuso el retorno de la sede y de la gestión a los orígenes vascos de la empresa, vinculados a su abuelo y fundador, José Luis de Oriol y Urigüen. En sus declaraciones, De Palacio ha subrayado la tranquilidad que le produce dejar la presidencia “con Talgo en manos de un industrial vasco ejemplar como Jainaga, convencido de que llevará la compañía muy lejos”, además de haber contribuido a devolverla a sus raíces.