José Elías, empresario, habla claro sobre el problema de la vivienda en España: «No encuentro a nadie con sentido común»
2026-03-20 - 06:10
Para buena parte de quienes no compraron una casa en los 90, abrir cualquier aplicación para encontrar una se ha convertido en un pequeño acto de valentía. Y es que el mercado de la vivienda se ha convertido en un terreno hostil. En la última década, los salarios han aumentado un 30%, mientras que comprar una vivienda cuesta actualmente un 65% más y alquilarla se ha encarecido un 82%. Un escenario aterrador sobre el que el empresario millonario José Elías y el exlíder de Ciudadanos, Albert Rivera, han conversado recientemente en el podcast 'Búscate la vida'. José Elías abre el debate con una crítica directa a la gestión pública del problema. «No encuentro alguien que le ponga un poco de sentido común y tampoco veo que las cosas sean tan difíciles como nos las pintan», afirma. Para reflejar la desconexión política con la realidad del sector, el emprendedor relata una experiencia propia: «A mí me han llegado a llamar para decirme que les explique cómo solucionarlo. Digo: 'Oye, tío, apaga y vámonos'. Si yo tengo que daros la solución, tenemos un problema». Elías, que afirma construir Vivienda de Protección Oficial (VPO), denuncia la falta de resultados del Ministerio de Vivienda: «Llevan 260 millones de euros gastados en un ministerio que no ha hecho ni una vivienda, loco. Y con 260 millones de euros yo hago mogollón de viviendas». Asimismo, recrimina que ese dinero se ha destinado exclusivamente a crear este ministerio. Albert Rivera comparte este diagnóstico y lo amplía hacia el déficit estructural del país. «Lo que sí que veo son muchos anuncios y poca vivienda», señala, recordando que el Banco de España estima un déficit nacional de más de 800.000 viviendas, algo que «no funciona a golpe de 1.000 viviendas». Para el abogado y expolítico, el origen del problema es claro y apunta a los líderes políticos: «Éramos 40 millones de habitantes hace 20 años, ahora somos casi 50. Ha crecido la población, hay demanda y tú no has permitido ni liberalizar el suelo ni facilitarle a los promotores la construcción de vivienda, ni has tomado medidas que justamente incrementen la oferta». En este sentido, critica que la prioridad ha sido «perseguir la demanda». «'Oiga, ese es muy malo porque compra pisos'. 'Oiga, ese es muy malo porque quiere ganar dinero alquilándolos'. Claro que quiere ganar dinero alquilándolo, pero es que nos interesa al Estado y a los ciudadanos nos interesa que ese señor compre pisos para alquilarlo», argumenta. Así, insiste en que «nos estamos centrando en debates políticos ideológicos centrados en criminalizar a quien compra pisos o a quien quiere arrendar sus pisos en vez de preguntarnos por qué no permitimos que se construyan más viviendas para aliviar la fuerte demanda frente a una baja oferta». Su propuesta, a grandes rasgos, pasar por una liberalización ágil del suelo y una planificación a largo plazo: «No te digo en dos años, pero firmaría que en los próximos diez podamos construir al menos la mitad de las viviendas que se necesitan».