Kate Middleton se inspira en Lady Di para la crianza de sus hijos: los métodos que ha "heredado"
2026-03-14 - 07:53
Si hay algo que Kate Middleton no soportaría es que sus hijos estén desconectados de la vida real de la población. Que no conozcan su situación de privilegio aunque vayan a disfrutar de la misma durante toda su vida. Que no hiciesen nada por quienes no pertenecen a la monarquía, como si los problemas del día a día a ellos no les afectase y no les hiciese, de alguna forma, responsables. La princesa de Gales es consciente de que unos royals despegados, sin, por ejemplo, una sola causa humanitaria, benéfica o solidaria a la que apoyar o un acto en el que conocer cuál es la situación verdadera de los cerca de 70 millones de habitantes que en 2026 tiene Reino Unido, acaban perdiendo su favor. Por eso mismo está empeñada en que la crianza del heredero al trono, el príncipe George, que este año soplará 13 velas, o de sus hermanos pequeños, la princesa Charlotte y el príncipe Louis, de 10 y 7 años, respectivamente —aunque ambos cumpleaños son en primavera—, sea lo más "normal" posible dentro de sus circunstancias. Y esa normalidad ha de verse en una vida sencilla, con los lujos justos, que sepan disfrutar de las cosas cotidianas al igual que harían otros menores de su generación. Una infancia feliz para la que tiene un modelo claro: Lady Di, la suegra que nunca llegó a conocer. Tal y como explican exempleados de la familia real británica, y recogen desde Vanity Fair, la esposa del príncipe heredero Guillermo de Inglaterra se inspira claramente en aquella máxima de Diana de Gales de que sus dos vástagos, el mencionado Guillermo y el príncipe Harry, conociesen el mundo más allá de los muros, el protocolo y las normas estrictas de la vida en palacio, como puntualiza Darren McGrady, el que fuera jefe de cocina de la monarquía británica. Se trata de un método educativo que va desde los posibles castigos a incluso los looks sofisticados pero minimalistas y sin alardes, como afirma McGrady, que trabajó para la difunta exesposa del actual monarca, Carlos III de Inglaterra, entre 1993 y 1997. Como anécdota que ilustra sus palabras y que ha ejemplificado para la revista Marie Claire, rememora "cada sábado por la noche", cuando "Lady Diana se sentaba frente al televisor con sus dos hijos y cenaba con ellos", viendo lo que vería cualquier otro británico, "como si todo fuera normal". A pesar, ha continuado, de que el ama de llaves de la casa real "siempre solía sugerir que ambos chicos comieran pollo asado, verduras y comida sana", la princesa de Gales solía saltarse dicha regla permitiéndoles cenar comida rápida, siempre considerándola un "capricho" de fin de semana. Así, el chef recuerda cómo aquellos sábados por la noche, el príncipe Guillermo y el príncipe Harry "comían pizzas, hamburguesas, pollo frito y otras cosas de ese estilo" junto a su madre. "Era un capricho poco habitual, pero también la forma en la que Lady Diana les demostraba que eran niños normales", ha recalcado sobre cómo cualquier joven de su edad disfruta con ese tipo de cenas. "Hoy en día se puede ver que hay mucho de eso mismo en Kate con sus propios hijos", ha puntualizado el chef, que ha incidido en que es un ritual que mantienen con George, Charlotte y Louis, a veces incluso llevándolo un paso adelante, pues es la familia al completo las que hacen las pizzas caseras. Verbigracia, las palabras que la propia Kate Middleton dijo en una entrevista con la revista Hello! en 2018: "Me encanta hacer la masa con George y Charlotte porque les gusta ensuciarse las manos". No es la primera vez que McGrady habla de estos temas. Ya en 2025, en una entrevista con People repasó su etapa trabajando para Diana y contó que la princesa solía llevar a comer a sus hijos fuera de palacio con relativa frecuencia. "Un día, a la hora del almuerzo, estaba yo preparando la comida cuando entró Lady Di y me dijo: 'Oye, cancela el almuerzo de hoy, que me llevo a los niños a comer fuera'. Yo pregunté: '¿Adónde van?'. Y ella me respondió que al McDonald's. Claro, le contesté que yo hacía mejores hamburguesas. Pero ella no quiso ni escucharme ni nada. Me dijo: 'Si lo sé, pero es que quieren los juguetes del Happy Meal", recordó el chef, que insistió en que ambos solían a veces comer "comida rápida como los niños de otras familias normales". Son este tipo de gestos los que ponen de manifiesto que la educación recibida es a su vez la que cualquiera transmite a sus hijos. Pero de igual forma ha de adaptarse a los cambios, siempre que estos sean para su bien. Es por ello que Guillermo y Kate tienen un horario muy estricto con el tema de las pantallas y los móviles. "Estamos criando a una generación que puede estar más 'conectada' que nunca antes en la historia, pero que, al mismo tiempo, se siente más aislada, más sola y está menos preparada para establecer relaciones afectivas y enriquecedoras que, según las investigaciones, constituyen la base de una vida sana", escribió Kate en un ensayo personal corto titulado The Power of Human Connection in a Distracted World (El poder de las relaciones humanas en un mundo distraído). Asimismo, en noviembre del año pasado, el príncipe Guillermo habló sobre tecnología e infancia en una entrevista en Brasil con motivo de la cumbre climática COP30 en Belém. "Llevamos a los niños al colegio casi todos los días; eso, Katherine y yo, lo compartimos, pero probablemente ella se encarga la mayor parte de las veces", confesó, añadiendo que el recuerdo de la exposición pública constante de su madre, Lady Di, ha hecho que tanto él —y, se sobreentendía, su hermano Harry— compartan una idea común de prudencia. Por eso ninguno de sus hijos tenía smartphone ni acceso a internet. "Es muy difícil. Nuestros hijos no tienen móvil. Pero cuando George pase al siguiente nivel educativo —que en el caso de Reino Unido es entre los 13 y 14 años—, quizá sí le demos uno con acceso limitado", contestó. Un príncipe que, además, también ha puesto en común junto a su esposa la importancia del deporte, motivo por el que tanto George como Charlotte, porque Louis todavía es demasiado pequeño, le han acompañado a diversos eventos, así como suelen practicarlos en sus jardines. Según se sabe, el joven heredero es amante del hockey y el rugby, mientras que la princesa prefiere el fútbol y el tenis. "Si estuviera viva, abrazaría a Kate y Meghan", ha finalizado McGrady, que se imagina a Diana "encantada" y "besando mucho a Charlotte y muy orgullosa de Guillermo y de la forma en la que está llevando sus responsabilidades reales".