Kevin Spacey desbarata el juicio por su despido de 'House of Cards': "Pensaban que estaba casado con una mujer"
2026-03-11 - 11:03
Por mucho que Hollywood elija historias retorcidas y disparatadas para llevarlas a la pantalla, estas siempre palidecerán frente a las tramas que se desatan cuando los estudios van al juzgado. El actual juicio sobre la producción de House of Cards, con Kevin Spacey como declarante estrella, es un buen recordatorio, según lo describe el Hollywood Reporter. Este proceso, celebrado en Santa Mónica, enfrenta a la productora Media Rights Capital (MRC) con Fireman's Fund, la aseguradora que respaldó el rodaje de la serie de Netflix. Mientras MRC aspira a llevarse una prima de 100 millones de dólares, alegando que el estado mental de Spacey obligó a acabar prematuramente con el show, Fireman's Fund quiere probar que no está obligada a desembolsar esa cantidad. Y, para sorpresa de todos, las palabras del actor respaldan a la compañía de seguros. Kevin Spacey, "elocuente e ingenioso" frente a los abogados Durante un testimonio que THR describe como "elocuente e ingenioso", Kevin Spacey le ha quitado validez al diagnóstico en el que se apoyan los productores de House of Cards, y que le identifica como un adicto al sexo. En lugar de esto, el actor afirma que la productora le despidió (a la altura de la sexta temporada) para evitar un problema de relaciones públicas después de las acusaciones que le señalaban como un abusador. La declaración de Spacey resulta una sorpresa si tenemos en cuenta que, previamente, el actor había llegado a un acuerdo con MRC. Según el trato, el actor debía permitir que los abogados de la productora consultaran su historial médico a cambio de una rebaja en los 31 millones de dólares que un laudo arbitral le obligaba a pagar. Sin embargo, el intérprete de Frank Underwood ha descalificado los informes de The Meadows, una lujosa clínica de Arizona en la que ingresó voluntariamente tras ser objeto de dichas acusaciones. "Dicen que tengo acento británico y estoy casado con una mujer", señala Spacey, nativo de Nueva Jersey y notoriamente gay. Asimismo, Spacey aprovechó para lanzar pullas contra la reportera de CNN que publicó un reportaje sobre sus presuntos abusos ("No estaría mal que [ella] rectificase la historia") y para enzarzarse en afilados diálogos con Adam Ziffer, uno de los abogados que representan a la productora. "No puedo discutir en términos profesionales [el diagnóstico de adicción al sexo], pero sí puedo hacerlo en términos personales", sentenció. Pullas a Sarandos y Robin Wright Frente a estos argumentos, MRC se apoya en el testimonio del psiquiatra Michael Genovese. Según dicho experto, Spacey estaba al borde del suicidio en 2017, sufriendo de un precario estado mental que le impedía seguir participando en House of Cards. Además de negar la opinión de Genovese, Spacey ha aprovechado para involucrar a Ted Sarandos. Según recuerda, la cabeza visible de Netflix se reunió con él antes de su ingreso en The Meadows: "Me dijo que yo era de la familia, que éramos socios, que nada de aquello afectaría a [House of Cards] y que todo volvería a la normalidad después de Acción de Gracias", asegura. Su sorpresa fue mayúscula, prosigue, al descubrir que la plataforma no solo le había dejado fuera de la serie, sino que también había cancelado Gore, un biopic del escritor Gore Vidal con él como protagonista. Las menciones de Spacey a Robin Wright y Michael Kelly, sus compañeros de reparto en House of Cards, han sido la guinda de la tarta, incluyendo una anécdota poco decorosa sobre este último actor. "Hubo un momento en el que [Kelly] arrojó a una mujer del equipo sobre una cama", señala. Según THR, el juicio entre MRC y Fireman's Fund tiene semanas por delante, aunque no detalla si Kevin Spacey volverá a testificar. Algo que no sería necesario, más allá de las disputas sobre indemnizaciones: con sus palabras, el actor ha proporcionado carnaza de sobra a los historiadores del lado más viscoso de Hollywood.