La Airef reclama un control más estricto de las bajas médicas, que se han disparado un 60% en siete años
2026-02-04 - 11:15
La Airef, el organismo independiente que vigila las finanzas públicas españolas, ve necesario endurecer la vigilancia de los procesos de bajas médicas laborales (conocidas como incapacidad temporal en el argot laboral). La institución que dirige Cristina Herrero ha presentado este miércoles una evaluación de este fenómeno en el que han detectado un fuerte incremento de la incidencia de las bajas, que se ha traducido también en un mayor gasto público. Cuando un trabajador sufre una baja médica, recibe una compensación que cubre un porcentaje de su salario. En los primeros días, este ingreso corre a cargo de su empresa, pero a partir de las dos semanas se transforma en una prestación que abona la Seguridad Social a partir de las dos semanas. En los últimos años, particularmente después del coronavirus, la frecuencia y duración de las bajas se ha disparado notablemente. El informe de la Airef ha detectado que de los 4,7 millones de episodios de incapacidad temporal que se registraban en 2017 se ha pasado a 8,6 millones en 2024 (último ejercicio con datos disponibles). La incidencia (el número de bajas por cada 1.000 trabajadores) ha crecido un 58,4%, mientras que la duración media de los procesos se ha incrementado un 14,8%. El gasto para la Seguridad Social en incapacidad temporal se ha disparado hasta alcanzar los 16.500 millones de euros, la segunda mayor partida para este organismo después de las pensiones. La Autoridad Fiscal distingue dos grandes tendencias de fondo. Por un lado, hay un grupo relativamente pequeño de personas de baja (el 25% del total), que concentran el 55% de los procesos de incapacidad temporal. Es decir, sufren más de un episodio al año. Por otro, cada vez es más frecuencia encontrar bajas de duración muy corta, que no suponen un gasto para la Seguridad Social, pero que sí afectan a las empresas. En concreto, la incidencia de este tipo de bajas muy cortas ha crecido un 78% desde 2017. Además, aunque las enfermedades con mayor incidencia siguen siendo las respiratorias y las musculoesqueléticas, se ha disparado notablemente el impacto de las enfermedades infecciosas y de los episodios de salud mental. En concreto, la duración media de los trastornos por salud mental ha aumentado de 67 a 98,5 días. ¿Qué está pasando? La Airef señala hasta cinco factores que explican este repunte en las incapacidades temporales. El primero que destacan es una "deficiencia estructural" en la gestión de las bajas, que se produce por la separación entre la autoridad clínica (los médicos de atención primaria) que diagnostica y concede la baja y la entidad que financia la incapacidad temporal (la Seguridad Social). La Airef sostiene que faltan "mecanismos robustos e integrados de información, supervisión y seguimiento". Para solucionarlo, proponen reforzar las capacidades del Instituto Nacional de la Seguridad Social (el organismo que se encarga de gestionar las prestaciones de la Seguridad Social). En este apartado, plantean que el INSS tenga unidades de seguimiento especializadas de las bajas, con alertas automáticas cuando se salgan de los parámetros de duración habituales, y un control "más intenso" para los trabajadores con más de un episodio en el año. La Airef destaca también entre los factores que explican el auge de la incapacidad temporal en el buen momento económico que atraviesa el país (los trabajadores tienen menos miedo a quedarse sin trabajo por pedirse una baja) o en que la normativa es ahora más garantista. El auge de los contratos indefinidos tras la reforma laboral y el incremento de los convenios que complementan la prestación de incapacidad temporal desde el primer día, son factores que podrían haber influido. Además, la Airef también apunta a la saturación de los sistemas públicos de salud como posible causa del aumento de las bajas. La demanda de atención primaria es cada vez mayor y las listas de espera también se han incrementado, lo que contribuye a alargar los procesos.