La asistenta del expríncipe Andrés cuenta que este tenía 72 osos de peluches que debía colocar a diario: "Era un trabajo muy raro"
2026-02-18 - 13:03
La exasistenta del hermano de Carlos de Inglaterra, Andrés, Charlotte Briggs, ha hecho una declaraciones al periódico The Sun en las que cuenta que recibió unas instrucciones muy precisas cuando entró a trabajar para él: los 72 peluches de Andrés eran sagrados. Charlotte ha contado en qué consistía su extraño trabajo: "Me informaron sobre ellos en cuanto me dieron el trabajo, y me dejaron muy claro qué debía hacer. Incluso dedicaron todo un día a entrenarme, para que todos estuvieran colocados como él quería. Todo tenía que estar perfecto. Era algo muy raro". Los muñecos de peluche del hermano de Carlos III, todos ositos, tenían que estar perfectamente ordenados por tamaño. Una manía con la que sus empleados tenían que cumplir a rajatabla, como hizo Charlotte. La exasistenta ha dado otros detalles, como el tipo de muñecos que tenía que limpiar y ordenar. "Eran ositos muy antiguos, de la marca Steiff, y casi todos iban vestidos con uniformes y sombreros de marineros. Tardaba media hora en colocarlos todos y es el trabajo más raro por el que me han pagado nunca". De esta obsesión del príncipe Andrés por los peluches también habló hace un tiempo Paul Page, una de las personas que trabajó en su equipo de seguridad. En un documental de la cadena británica ITV en el que se abordó la amistad entre el que fuera duque de York y Jeffrey Epstein, Page contó que en la habitación de Buckingham en la que Andrés tenía los peluches, incluso había un diagrama. Un indicador que mostraba en qué posición tenía que estar cada uno y con un texto que, según él, decía: "Cuando el duque de York se quede a dormir, coloca un osito de peluche pequeño y un cojín sobre la cama. Al hacer la cama, colócalos junto al osito del lado izquierdo". La vida de Andrés, al que su hermano ha quitado todos los títulos y la residencia, está ya íntimamente unida a los delitos sexuales del pederasta Epstein, que mantuvo con él una gran amistad e intercambio de clientes, muchas menores de edad. La obsesión de Andrés por los osos de peluche llegó al extremo de que en el carruaje de boda que usó cuando se casó con Sarah Ferguson, su hermano le colgó un osito. El propio Andrés llegó a contar en un encuentro con la prensa que "siempre he coleccionado ositos de peluche. Allá donde fuera con la Marina, solía comprar uno, así que tengo una colección de peluches de todo el mundo".