La banca española es la tercera más expuesta de Europa por volumen de activos al conflicto en Oriente Próximo
2026-03-23 - 14:00
La banca española contabiliza activos en Oriente Próximo por valor de 18.563 millones, cifra que representa alrededor del 14% del total de activos europeos con exposición en la zona. Según datos recabados por la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés), esto sitúa a la banca española como la tercera más afectada entre las entidades de la Unión Europea (EU) y el Espacio Económico Europeo. Por delante se colocan la banca francesa con 60.825 millones, alrededor del 46%; y Alemania, que registra 18.954 millones, el 14,3% más, según se desprende del panel de riesgos de la EBA. A nivel nacional, destacan la presencia de Banco Santander y BBVA, que ofrecen en la región servicios de banca privada. De hecho, el grupo de origen vasco ha reforzado la banca mayorista en Oriente Próximo tras obtener licencia para crear una sucursal enfocada en banca corporativa y de inversión. De su lado, el grupo cántabro ha reforzado su plantilla en los últimos años con el objetivo de potenciar el negocio de gestión y asesoramiento financiero. En conjunto, los 161 bancos considerados en el estudio computaban 132.118 millones en términos de activos a finales de 2025, cifra que si bien supone el 0,5% del total, el sector no está exento de ver su negocio afectado por las consecuencias económicas de la guerra, en particular de la escalada de los precios energéticos. El negocio se concentra principalmente en los Emiratos Árabes Unidos (54.586 millones), Catar (29.407 millones) y Arabia Saudí (23.196 millones). En segundo plano figuran Baréin (8.282 millones de euros), Israel (8.052 millones), Kuwait (3.948 millones) y Omán (3.590 millones). "La escalada de tensiones podría generar efectos de segunda ronda, en particular a través de precios de la energía más elevados, presiones inflacionistas, un crecimiento económico global más débil y una interrupción de las cadenas de aprovisionamiento. Dichos efectos se podrían manifestar en sectores con elevado consumo energético como el transporte, la construcción y determinados segmentos manufactureros. El grueso de los citados 138.118 millones se corresponde con préstamos y anticipos a bancos y otras entidades financieras, mientras que otros 32.525 millones se corresponden con entidades no financieras. En el caso de títulos de deuda de gobiernos y bancos centrales, la exposición al cierre de 2025 ascendía a 7.924 millones, mientras que los créditos a particulares sumaban 7.246 millones. En este contexto, el organismo presidido por François-Louis Michaud, destaca que los colchones de capital y la rentabilidad siguen siendo la principal línea de defensa de los bancos.