La borrasca deja otra jornada difícil con palmeras tumbadas, suspensión del tranvía y pantanos a rebosar
2026-02-05 - 21:25
Nuevo día tremendamente complicado este jueves en Sevilla como consecuencia de la borrasca Leonard , que ha continuado haciendo estragos y ha dejado un impacto quizá similar al del miércoles, día este marcado por la suspensión de la actividad lectiva y la catarata de mensajes de alerta de las autoridades. Las fuertes rachas de viento, de una fuerza de más de 61 kilómetros por hora en Sevilla capital y por encima de ese indicativo en otros puntos de la provincia, han caracterizado de nuevo la jornada. De hecho, los servicios de emergencia del Ayuntamiento intervenían a mediodía ante el riesgo de caída de una palmera en los jardines del Hotel Alfonso XIII , en la calle San Fernando; lo que motivó que el tranvía limitase su recorrido hasta la parada del Prado de San Sebastián. En la céntrica plaza del Duque de la Victoria, además, los servicios municipales intervenían sobre otra palmera amenazada por el viento, ocasionando que Tussam desviase sus líneas 13 y 14. Hasta las 20.00 horas de la jornada, el Consistorio hispalense había contabilizado 1.061 incidencias de las que 636 han estado relacionadas con la borrasca, la mayoría derivadas de caídas de árboles, ramas y otros elementos de la vía pública. Junto con el fuerte viento, las persistentes precipitaciones. Han caído casi 15 litros de agua por metro cuadrado y en sólo 36 días de este año 2026 ha sido recogida agua correspondiente a aproximadamente un tercio del promedio anual de un año hidrológico convencional. Al detalle, la red de embalses de Emasesa tenía acumulada este jueves agua correspondiente al 95,3 por ciento de su capacidad máxima de 611 hectómetros cúbicos pese al agua aliviada en los últimos días, destacando el caso del pantano de Melonares, joya de la corona con una capacidad de 185,6 hectómetros cúbicos ya colmatada al cien por ciento. Otro de los principales pantanos de la red metropolitana, el de Zufre, con más de 175 hectómetros cúbicos de capacidad, presentaba igualmente esta jornada su llenado absoluto en el marco de la concatenación de frentes de precipitaciones. Pero las miradas estaban especialmente situadas en el río Guadalquivir, que bajaba especialmente crecido como consecuencia de las lluvias, los desembalses al alcanzar los pantanos su cota máxima de llenado y las escorrentías. La situación ha sido tal, que el Ayuntamiento de Sevilla adoptaba por la mañana la decisión de c errar las compuertas del muro de defensa , situadas en el paso peatonal subterráneo entre Triana y el Charco de la Pava; para bloquear de manera preventiva el acceso del agua a la ciudad en caso de que el nivel del río superase los límites de seguridad. Ya por la noche, el tronco general del río presentaba un nivel amarillo en su estación de aforo de Alcalá del Río , con un indicativo de 2.178,89 metros cúbicos de agua por segundo. Más arriba, en Lora, el Guadalquivir marcaba nivel rojo al haber superado la cota 32; pero en la parte alta de la cuenca empieza a estabilizarse la situación, lo que previsiblemente conllevará una estabilización del caudal , según el Ayuntamiento de dicho municipio. Según manifestaba el propio alcalde hispalense, José Luis Sanz, hasta la cota de 3.000 metros cúbicos por segundo no hay que «preocuparse» con gravedad, con lo que aún hay «margen» de maniobra. Situación especial es la de la dársena o Canal de Alfonso XIII , correspondiente al antiguo cauce del río Guadalquivir por Sevilla capital, que también presenta una cota muy alta no tanto por el caudal propio del brazo vivo del río, sino por el agua recogida de las escorrentías urbanas y que la esclusa no terminaría de aliviar el agua amulada. Pero la peor parte recaía en el área de influencia del río Genil, afluente del Guadalquivir, cuya crecida motivaba el desalojo preventivo de 79 personas , entre la zona de Isla del Vicario de Écija y otras zonas de la ciudad astigitana. Y es que en total, seis ríos de la provincia presentaban niveles rojos, como el Guadaíra a su paso por el Puente Sifón en Alcalá de Guadaíra o el Corbones a su paso por Carmona. Ello, además de que la jornada arrancaba con 1 6 carreteras cortadas en la provincia de Sevilla , incluyendo la carretera nacional N-630 a su paso por la localidad de Guillena, así como la suspensión de los trenes de Cercanías y de Media Distancia, extremo ya acordado la jornada previa como consecuencia del impacto de la borrasca. Y no sobra quizá avisar de que esto no es todo, porque para la jornada de este viernes, para rematar la semana laboral, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) tiene fijada un aviso amarillo, de nuevo por fuertes rachas de viento y ahora además por posible granizo menudo.