La buena racha de Warner termina con el fracaso anunciado de '¡La novia!': ¿afectará a las opciones de Oscar de Jessie Buckley?
2026-03-08 - 13:33
Warner Bros. es un estudio muy dado a las paradojas. Que en muy pocos años haya sido sometido a un mareo empresarial sin precedentes, a cargo de directivos sin demasiado interés por preservar la experiencia cinematográfica, no ha evitado que mantenga su prestigio de major que más apuesta por proyectos arriesgados y ambiciosos. Del mismo modo, el cerco que han impuesto a su alrededor Netflix y Paramount para absorberla (un duelo que parece haberse decantado por Paramount) ha coincidido con una racha tremenda de exitazos. Todo gracias a Pamela Abdy y Michael De Luca, que lideran la división cinematográfica (y en su día casi pierden el empleo por el fracaso de Joker: Folie à deux). Ambos se han recompuesto desde entonces, sin embargo, y desde mediados del año pasado Warner ha logrado sistemáticamente primeros puestos en taquilla con una gran recepción crítica. Tanto como para que dos de sus películas más recientes, Los pecadores y Una batalla tras otra, sean las favoritas de la carrera al Oscar. La sucesión ha sido, en efecto, meteórica: Una película de Minecraft, Los pecadores, Destino final: Lazos de sangre, Superman, Weapons, Expediente Warren: El último rito, Una batalla tras otra... y por último Cumbres borrascosas, que aun con críticas desiguales ha tenido un éxito moderado acercándose a los 200 millones de recaudación. La película que sigue a Cumbres borrascosas en el calendario, no obstante, es la que seguramente vaya a estropear la racha de Warner. Porque no solo ha tenido críticas igualmente mediocres: es que todo apunta a que se va a hundir en taquilla. ¡La novia! es la apuesta de Warner para este fin de semana y se da por descontado que va a ser superada por Hoppers en taquilla. Hoppers podría tener la mejor apertura para un film original de Pixar desde Coco. Así que se acabaron los números 1 de Warner, y no parece que ¡La novia! vaya a recuperar siquiera su presupuesto, fijado en unos 100 millones de dólares. Lo que nos devuelve a los viejos tiempos, cuando Warner era un estudio conocido por sus líos tras las cámaras y sus propuestas demenciales que causaban el desdén del público. Un poco como pasaba con Joker: Folie à deux, a la que justamente ¡La novia! recuerda bastante. ¿Por qué? Porque Maggie Gyllenhaal ha planteado el film como una versión alternativa de La novia de Frankenstein (aquel clásico del cine de terror de los años 30), donde el monstruo de Frankenstein y una acompañante recién revivida se convierten en criminales con una llamativa pasión por los musicales. Como Joker y Harley Quinn. Warner vuelve a los viejos tiempos ¡La novia!, para enredar más la madeja, era originalmente una producción de Netflix, de la que la plataforma se quiso deshacer una vez vio que la inversión requerida era demasiado arriesgada. Y ahí llegaron corriendo De Luca y Abdy, comprometidos con que Warner se consolidara como la vanguardia del cine de autor de gran presupuesto en Hollywood. Tal y como se ha ido esclareciendo según se acercaba el estreno, el desarrollo no ha sido demasiado tranquilo. Similarmente a lo que sucedió con Mickey 17 el año pasado (la película de Bong Joon-ho que precedió los triunfos de Warner mientras a ella le tocaba fracasar de forma análoga a aquel thriller mafioso con Robert De Niro, The Alto Knights), el estudio empezó a ver con desconfianza la marcha del proyecto. ¡La novia! es la segunda película de Gyllenhaal como directora una vez encadenara la actuación con su debut tras las cámaras con La hija oscura: una película que tuvo excelentes críticas y alguna nominación al Oscar (incluida para Jessie Buckley, que repite como la protagonista de ¡La novia!). Una película, también, que apenas requirió 5 millones de presupuesto, convertidos en una millonada escandalosa en ¡La novia! La cuestión es que los pases de prueba del film dejaron mucho que desear y preocuparon a Warner, llegándole a pedir a Gyllenhaal que rebajara la violencia. También se dieron los temidos reshoots, y empezó a quedar claro que estábamos lidiando con un proyecto maldito. Las críticas y las malas previsiones de taquilla lo confirman, quedando ahora la pregunta de si esto va a tener alguna consecuencia. No parece que en Warner vaya a haber mucho que lamentar, estando como está a punto de ser absorbida por Paramount. Pero sí hay quien ha mostrado su temor por la carrera de premios en la que está envuelta la misma Buckley, como favorita al Oscar a Mejor actriz por Hamnet. Ella se enfrenta de cara al 15 de marzo con Rose Byrne por Si pudiera te daría una patada, Kate Hudson por Song Sung Blue, Renate Reinsve por Valor sentimental y Emma Stone por Bugonia. Buckley es quien tiene más opciones de llevarse el galardón, ¿pero es posible que ¡La novia! provoque un efecto Norbit? ¿Y qué es un efecto Norbit? Pues básicamente el ruidoso estreno de una película fallida justo cuando su protagonista se encamina a los Oscar. Nos remite a 2007, cuando Eddie Murphy era favorito al Oscar por Dreamgirls (había ganado el BAFTA y el Globo de Oro) hasta que justo en esos meses estrenó su comedia Norbit y las críticas atroces que recibió condujeron a que el Oscar se le escapara de las manos, en favor de Alan Arkin por Pequeña Miss Sunshine. Cabe matizar, sin embargo, que Norbit se estrenó cuando las votaciones para los Oscar aún seguían abiertas. No es el caso de ¡La novia!, que ha llegado justo un día después de que se cierren, el 5 de marzo. Así que Buckley se debe haber librado de un buen backlash a costa de ¡La novia!, y debería llevarse el Oscar por Hamnet sin problemas. Por lo demás, cabe lamentar que Warner haya concluido con su racha, al tiempo que seguir agradeciéndole que ponga dinero para iniciativas tan majaras como ¡La novia! Es lícito preguntarse si seguirán dándose movimientos así una vez David Ellison controle el conglomerado.