TheSpaineTime

La ciudad de las 100 torres: el lugar con más iglesias por metro cuadrado para vivir la Cuaresma

2026-03-24 - 16:30

Si vas por la autovía que conecta Sevilla con Córdoba, hay un punto en el que el horizonte deja de ser solo campo para llenarse de campanarios. Se trata de Écija , un municipio que, aunque muchos lo sigan llamando «pueblo», es una ciudad con todas las letras y, de hecho, es la más grande de toda la provincia tras la capital. Sus casi mil kilómetros cuadrados de extensión superan con creces a la capital, pero lo que realmente impresiona no es su tamaño en el mapa, sino lo que han conseguido concentrar en su casco histórico. Se la conoce como «la ciudad de las torres» y no es un decir. En muy poco espacio conviven once campanarios que son el orgullo de sus casi 40.000 vecinos. Pasear por allí, especialmente ahora durante la Cuaresma y la Semana Santa, es una buena ocasión para disfrutar de su patrimonio. No hace falta ser un experto en arte para darse cuenta de que el barroco aquí alcanzó un nivel de detalle difícil de ver en otros sitios. Lo que hace que Écija sea única es que sus torres no son todas iguales; cada una tiene su «punto». La más famosa, y seguramente la que primero veas, es la de Santa María . Con sus 52 metros de altura, es el faro de la ciudad. Pero si te gusta la decoración más colorida, la de San Juan es una de las más destacadas gracias a su cerámica vidriada que brilla bajo el sol. Si seguimos caminando por el centro, nos encontramos con la torre de Santiago , que tiene esa leyenda tan curiosa sobre un rostro humano que parece asomarse entre los ladrillos. No muy lejos está la de San Gil , situada en la zona más alta del casco histórico, lo que le da un aire todavía más imponente. La ruta continúa con la torre de la iglesia Mayor de Santa Cruz , que es el templo más antiguo del municipio, y la de Nuestra Señora del Carmen , una joya del siglo XVII. Pero la lista no termina ahí. También despuntan las torres de la iglesia de Santo Domingo, la de la Victoria, las Gemelas , la de San Juan Bautista y la de Santa Ana . Es impresionante cómo en un paseo de apenas un par de kilómetros puedes ir tachando de la lista estas once maravillas que, juntas, forman uno de los conjuntos monumentales más importantes de España. Pero Écija no solo impacta en las alturas. A pie de calle, el municipio también cuenta con un patrimonio impresionante. Hubo una época en la que las familias nobles de la zona competían por ver quién tenía la casa más ostentosa, y gracias a esa «rivalidad» hoy podemos disfrutar de palacios increíbles. El más conocido es el Palacio de Peñaflor . Seguro que has oído hablar de él por sus «balcones largos», ya que tiene el balcón corrido más extenso del país y una fachada curva llena de pinturas al fresco que son una maravilla. Pero el Palacio de Benamejí no se queda atrás, siendo una de las obras cumbres del barroco civil en Andalucía. Hoy alberga el Museo Histórico Municipal y entrar en su patio es como viajar tres siglos atrás. Otros edificios como la Casa Palacio de los Pareja (que ahora es una biblioteca con mucho encanto) o el propio Palacio de Justicia también forman parte de la espectacular arquitectura civil de Écija. Écija no es solo la ciudad de las torres, también es el municipio sevillano con mayor número de cofradías después de la capital. Cuenta con 14 hermandades que sacan a la calle un total de 31 pasos, una cifra que da idea de la importancia de su Semana Santa. La mayoría de estas corporaciones se fundaron en el siglo XVI, lo que explica que conserven un patrimonio artístico de primer nivel, con tallas firmadas por maestros como Pedro Roldán, José Montes de Oca, Duque Cornejo, Alonso de Mena o Gaspar del Águila. Y es que el nivel de su imaginería y de sus canastos sitúa a su Semana Santa de Écija a la altura de ciudades como Sevilla o Málaga. Esa pasión por las hermandades también se nota en la calle, en sitios como 'Cuarto de Pasos'. Es uno de los bares cofrades más curiosos de la provincia y, si vas a Écija en estas fechas, es una parada obligatoria para meterse de lleno en el ambiente. No se puede hablar de patrimonio en Écija sin pasar por sus conventos. Hay siete todavía activos y son los responsables de que la gastronomía dulce del pueblo sea tan famosa. Y es que con tanto convento e iglesia por aquí, lo raro sería no comer bien. Si pasas por Écija, tienes que acercarte sí o sí al convento de Santa Florentina . Allí las monjas siguen preparando los famosos bizcochos marroquíes con la misma receta del siglo XVIII. Solo llevan huevo, azúcar y almidón de trigo, pero tienen un punto de esponjosidad que no se encuentra en ningún otro sitio. Es el típico dulce que te llevas a casa y que vuela en diez minutos. Pero si te apetece algo más de cuchara, sobre todo ahora en Cuaresma, lo suyo es probar los platos que se han hecho toda la vida en estas casas. Aquí mandan el aceite de oliva de la zona y los productos de la tierra. Las espinacas labradas o la sopa de gato , que se hace con espárragos y tagarninas, son platos sencillos pero que saben a gloria. Al final, el mejor plan es sentarse en cualquier terraza de la Plaza de España con una tapa de estas y ver cómo cae la tarde entre las torres.

Share this post: