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La cuenta de ahorro para particulares que prepara el Gobierno debería contar con incentivos fiscales "ambiciosos"

2026-01-28 - 06:10

El Gobierno ya se ha puesto manos a la obra con el desarrollo de una cuenta bancaria para promover la inversión entre particulares. El proyecto se encuentra en consulta pública para recabar la opinión del sector sobre cómo debería articularse esta iniciativa, que busca canalizar el ahorro de los españoles hacia productos de inversión. El Banco de España (BdE) estima que los hogares españoles acumulan más de 1,1 billones de euros en depósitos y cuentas remuneradas. El Gobierno pretende alentar a las familias a mover parte de ese montante hacia otro tipo de activos, como los fondos de inversión. Este despliegue va en línea con la ambición de la Unión Europea (UE) de canalizar el ahorro de los ciudadanos europeos hacia inversiones productivas y sectores estratégicos, un esfuerzo que tiene como última finalidad avanzar en la Unión de Ahorro e Inversiones (SIU, por sus siglas en inglés) para el conjunto de los Veintisiete. Desde la Comisión Europea han recomendado que este producto tenga incentivos fiscales, dado que se persigue un horizonte de inversión a largo plazo. El planteamiento va en línea con el realizado por la socia del sector financiero legal de KPMG Abogados, Pilar Galán, quien considera que el producto debe incorporar ventajas en materia fiscal "ambiciosas" para que tenga éxito en España. "La iniciativa es sin duda muy importante ya que promueve una mayor participación de los inversores minoristas en los mercados de capitales de la Unión Europea, canalizando el ahorro privado hacia instrumentos de inversión que contribuyan al crecimiento económico y a la financiación de prioridades estratégicas de la UE", expone Galán. El Ministerio de Economía, Comercio y Empresa es el encargado de proponer el texto legal que luego debe ser aprobado en el Congreso de los Diputados. Otro de los puntos es el tratamiento fiscal que recibirá, ya que en España no todos los productos de inversión reciben el mismo tratamiento impositivo. Ninguna de las preguntas recogidas en la consulta aborda este asunto. En cambio, sí que pone el foco en cuestiones como los instrumentos financieros que deberían ser elegibles, si es necesario fijar un umbral máximo de las tenencias o si se debe establecer un periodo mínimo de mantenimiento de la inversión. Países como Dinamarca, Estonia, Finlandia, Suecia, Francia o Italia ya han desarrollado esquemas nacionales de cuentas de ahorro e inversión que favorecen la participación minorista en los mercados de capitales. "El objetivo es ofrecer a los hogares un vehículo simple y estable para invertir a largo plazo, y, al mismo tiempo, dotar a este producto de un sello europeo común que facilite su identificación, mejore su atractivo y contribuya a movilizar más ahorro hacia la economía europea", especifican en el documento de dicha consulta pública. A nivel nacional, la tasa de ahorro de los hogares se ha incrementado en los últimos años y ya representa el 13% de la renta disponible, una cifra "significativamente" superior a la contabilizada en la década anterior. Pese a ello, este repunte no se ha traducido en un mayor trasvase hacia los mercados financieros, ya que alrededor de tres cuartas partes del patrimonio de las familias está invertido en activos inmobiliarios, mientras el resto de activos presenta una diversificación limitada con elevado peso del efectivo y los depósitos, que suponen el 35% del total. "Esta situación revela un importante potencial de movilización hacia los mercados de capitales que permitiría mejorar su profundidad a la vez que se mejora la rentabilidad del ahorro de las familias", subrayan en el documento de la consulta pública. Aunque en comparativa europea la tasa de ahorro es similar a la española (12,9%), una parte de ella permanece en depósitos, que alcanzan los diez billones en la UE, con rentabilidad "limitada". Desde Bruselas calculan que una mayor participación de los hogares en los mercados de capitales podría generar aproximadamente 2.500 millones adicionales de renta al año y hasta 750.000 millones de ahorro en una década para los ciudadanos del Viejo Continente. En un informe publicado recientemente, los economistas de CaixaBank Research preveían que a lo largo de este año la renta bruta disponible de los hogares se modere al entorno del 4% o 4,5% y que el consumo crezca por encima de ese nivel, iniciando así una reducción de la tasa de ahorro. "Este descenso vendrá impulsado por la caída del paro por debajo del 10%, la menor incertidumbre tras la estabilización de los aranceles y el efecto gradual de los tipos más bajos en las decisiones financieras", sostienen. La incógnita será ver la velocidad a la que se produce ese ajuste.

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