La dóberman Penny hace historia en el Westminster Dog Show en su 150 aniversario
2026-02-04 - 11:25
En una emocionante final celebrada en el Madison Square Garden de Nueva York, Penny, una dóberman pinscher de cuatro años, se ha alzado con el premio a Best in show en la 150a edición del Westminster Kennel Club Dog Show, el evento canino más antiguo de Estados Unidos y uno de los más prestigiosos del mundo. El triunfo, anunciado tras una noche especialmente disputada, fue recibido con una ovación por un público entregado que abarrotaba el recinto. La victoria tuvo además un componente histórico y emocional, ya que su handler o guía, Andy Linton, no ganaba este título desde 1989, cuando lo hizo con otro dóberman. Casi cuatro décadas después, y en una edición llamada a ‘pasar a la historia’, según reconoció el propio juez principal, el Westminster Dog Show volvió a coronar a un ejemplar de una raza que solo ha logrado este galardón en cinco ocasiones desde la creación del premio en 1907. El origen de un evento icónico El Westminster Kennel Club Dog Show se celebró por primera vez en 1877 y nació como una exposición organizada por aficionados a la caza y a los perros de trabajo. Con el paso del tiempo, se convirtió en un referente internacional del mundo canino y en un escaparate de enorme influencia para la cría, la selección y la estandarización de razas en Estados Unidos. En Westminster los perros compiten entre sí para elegir el que más encaja en el estándar oficial de su raza, establecido por el Kennel Club americano. El objetivo es, por tanto, premiar al animal que mejor encarna el ideal teórico de su raza en estructura, movimiento y temperamento. Cómo se elige al ganador En esta edición han participado alrededor de 2.500 perros de más de 200 razas y variedades. Tras las rondas iniciales, los mejores ejemplares de cada raza compiten en siete grandes grupos (trabajo, deportivo, sabuesos, terriers, pastoreo, toy y no deportivos). Los ganadores de cada grupo acceden a la final, donde se decide el mejor del concurso, conocido como Best in show. En la noche decisiva, celebrada hace apenas unas horas, Penny se impuso a un grupo especialmente variado, que incluía a Zaida, una lebrel afgana, a Graham, un bobtail, Cookie, una bichón maltés, JJ, un lhasa apso, Wager, un fox terrier de pelo liso, y Cota, un retriever de Chesapeake Bay que terminó llevándose el título de reserva Best in show, que a efectos prácticos viene a significar que es segundo finalista. Penny, la dóberman que ha conquistado el Madison Square Garden Penny, cuyo nombre oficial en el pedigrí es GCHP CH Connquest Best of Both Worlds, ha sido descrita por su handler como “tranquila, inteligente y muy motivada por la comida”. De complexión atlética, con un brillante pelaje negro y fuego y una actitud segura en el ring de exposición, ha destacado por una presentación precisa y una ejecución impecable de los movimientos exigidos por el estándar de la raza. Su aspecto, sin embargo, también refleja la práctica todavía extendida en Estados Unidos de la amputación estética de orejas y rabo. A diferencia de la mayoría de países europeos, donde estas intervenciones están rigurosamente prohibidas por razones de bienestar animal, en el país norteamericano siguen siendo legales y, en el contexto de exposiciones caninas de morfología, especialmente deseables. Por ello, Penny se ve con las orejas cortadas y el rabo amputado, una imagen habitual en los concursos estadounidenses, mientras que a nivel internacional es una mutilación cada vez más cuestionada. Sin recompensa económica, pero con enorme impacto Ganar el Westminster no conlleva un premio económico directo, pero sí un prestigio difícil de igualar. El título abre la puerta a una enorme visibilidad mediática, incrementa el valor reproductivo del linaje del perro ganador y consolida la reputación de criadores y guías de exposición, llamados handler. Aunque en España en particular no forme parte de nuestras tradiciones, en Estados Unidos, la celebración del Westminster Dog show despierta una afición que, salvando las distancias, puede equipararse a la Super Bowl o a los finales de la NBA. En el caso de Penny, tras su triunfo en Nueva York, regresará a vivir con sus titulares, criadores profesionales bajo el afijo ConnQuest Dobermans, en Toronto.