La desaparición de Francisca Cadenas hace nueve años: su rastro se perdió a 50 metros de su casa y en solo 15 minutos
2026-03-13 - 05:13
Francisca Cadenas desapareció en la localidad de Hornachos (Badajoz) en 2017. Ahora, nueve años después, la Guardia Civil ha detenido a los dos hermanos que estaban siendo investigados por este suceso. Ha sido tras el hallazgo de restos óseos en el registro de una vivienda propiedad de estas dos personas, situada en la misma calle en la que residía Cadenas y vive su familia. En la mañana de este jueves se confirmó que los huesos corresponden a Francisca. Los dos hermanos, vecinos de la mujer, estaban siendo investigados por un presunto delito de homicidio. Este jueves, han sido detenidos. A 50 metros de su casa y en 15 minutos Madre de tres hijos, a Francisca Cadenas todos la conocían como Francis. Desapareció el 9 de mayo de 2017, cuando contaba con 59 años. De 1,60 metros de altura, 55 kilos de peso, rubia y con ojos verdes, vestía mallas deportivas oscuras, camiseta de manga corta rosa y zapatillas de deporte la última vez que se la vio, a las 23:15 horas de aquel día. A esa hora, la mujer salió de su casa para entregarle a un amigo de la familia a su hija pequeña, de la que se había estado haciendo cargo durante la tarde. Tras dejar a la niña, retomó el camino de vuelta a su casa, pero no llegó a ella. La desaparición de Francisca ocurrió a 50 metros de su domicilio, en la calle Nueva, y en 15 minutos, el tiempo que uno de sus hijos salió a buscarla. La casa, cuya puerta dejó abierta la mujer, está en una calle cortada. No hubo gritos, ni señales de violencia. Nadie vio nada. En esa misma calle viven los dos hermanos sospechosos. La familia siempre ha rechazado que la mujer se marchara de forma voluntaria. Es lo mismo que siempre han sostenido los investigadores de la Unidad Central Operativa (UCO), que no había indicios de marcha voluntaria. Tampoco los antecedentes personales de la mujer justificaban una desaparición repentina. "Mi mujer no tenía enemigos, ni nosotros", declaró hace unos días su marido, Diego Meneses, a Canal Extremadura. Diego y sus tres hijos, José Antonio, Francisco Javier y Diego, siempre han temido que su caso se convirtiera en otro de esos casos sin resolver. "Mi madre voluntariamente nunca se va a ir, no se escuchó ningún ruido. Si tú ves que te van a hacer algo, vas a dar una voz. Mi madre conocía a la persona que la ha hecho desaparecer", aseguró Francisco Javier hace unos días al canal extremeño. Ana Márquez, la madre de Francisca, falleció sin saber qué le había ocurrido a su hija. En un primer momento la engañaron y le dijeron que había sido ingresada, pero cuando llegó la Guardia Civil a la casa a coger pruebas de ADN se dio cuenta de algo estaba pasando y les pidió que le contaran la verdad. Obras en casa días después de la desaparición Tras desaparecer Francisca aquel día de 2017, se hicieron batidas por Hornachos, un pueblo de poco más de 3.000 habitantes, y sus alrededores. Colaboraron familiares, vecinos y equipos de emergencia, al tiempo que la Guardia Civil desplegaba un amplio operativo. No hubo éxito: ni rastros ni pistas físicas. El caso se archivó en 2019 por la falta de avances en la investigación. La familia exigió que el caso fuera revisado y, en noviembre de 2024, la UCO retomó las pesquisas. En su trabajo de reconstrucción del callejón y del trayecto que hizo Francisca aquella noche, surgieron las sospechas de los dos hermanos que ahora han sido detenidos. Varias personas los señalaban. Un vecino afirmó que la noche de la desaparición de la mujer vio en las inmediaciones a uno de los hermanos. Tiempo después, otro vecino contó a la UCO que esos dos hombres habían hecho obras en casa en los días posteriores a los hechos. ¿Ocultaron el cadáver? Los restos óseos hallados ahora confirman esa hipótesis. Esos huesos, que ahora sabemos son los de Francisca, estaban debajo de unas baldosas del patio interior de la casa. Es posible que la casa tuviera un pozo y que la obra fue para taparlo con los restos de Francisca dentro. Señalados por personas del pueblo "Están buscando un cabeza de turco", aseguró este martes, en declaraciones a la prensa en la puerta de su casa, uno de los hermanos sospechosos de lo que parece ser el asesinato de Francisca Cadenas. "Hemos facilitado todos nuestros datos, han estado en nuestras casas... No sabemos a qué viene esto ahora", comentó. Luego, repitió que tanto él como su hermano eran inocentes, aunque "según los vecinos somos los culpables". "Están indignados y se sienten señalados por personas del pueblo", ha dicho su abogado, José Duarte, que los representa junto a Aurelia Martín. Este hombre, uno de los dos hermanos sospechosos, asegura que aquella noche él se encontraba en el Hospital de Mérida. Según explicó a los periodistas, no salió de allí hasta "las once u once y algo", la misma hora a la que desapareció la vecina. La familia ha vivido rota durante estos nueve años. "Lo peor hubiera sido que no encontraran nada", ha comentado el menor de los hijos de Francisca al conocer la noticia, según recoge El Periódico de Extremadura. Y el pueblo, bajo una especie de sombra permanente. "Se está viviendo muy mal. Estamos todos muy nerviosos, muy afectados... es como revivir otra vez lo del primer día", explica María Isabel Castaño Hidalgo, vecina de Hornachos.