La elección de Kevin Warsh
2026-02-03 - 06:15
Donald Trump no suele defraudar con sus nombramientos (appointment). En este caso, se trata del nominado Kevin Warsh para la presidencia de la reserva Federal (Fed), uno de los cargos más relevantes del sistema financiero norteamericano. Después de una dura pelea de desgaste con el todavía presidente de la FED Jerome Powell, al que ha insultado públicamente, (“más terco que una mula”, entre otros epítetos por no rebajar como quería Trump los tipos de interés, que se mantienen en el 3,75%), ha nombrado a un abogado neoyorquino, nacido en la capital del Estado, Albany, hace 55 años graduado por Harvard (1995) y hombre de reconocido prestigio en el ámbito de las finanzas públicas y privadas (trabajó en Morgan Stanley). Es docente en la universidad de Stanford en California donde se graduó en 1992 en políticas públicas y tiene experiencia en el sistema de gobernadores de la Reserva federal, pues ocupó asiento como gobernador en el periodo 2006 a 2011. Es por tanto, una personalidad de prestigio que más allá de las diferencias con Jerome Powell, será una figura destacada en el ámbito de los bancos centrales mundiales, si como es de esperar, el Senado americano ratifica su nombramiento. Su toma de posesión se producirá a partir del segundo trimestre del año en curso. Si algún periodista le hubiese preguntado a Trump cuál fue el big mistake de su anterior mandato (2017 a 2021), seguramente respondería como Dwight Ike Eisenhower, cuando le preguntaron al final de su doble mandado (1953-1961), cuál había sido el mayor error de su período en la presidencia de EE.UU. El General Eisenhower, un republicano moderado, respondió, sin dudar: "haber nombrado a Earl Warren Chief Justice del Tribunal Supremo americano" que había sido antiguo gobernador republicano por California y candidato a la presidencia en 1948. Tal afirmación se debía a que durante el largo mandato de Warren en la Court Justice (1953-1969) hizo la gran revolución en materia de derechos humanos (Casos conocidos como Brown v. Board of Education, 1954, que superó el equal but separate, referido a la segregación racial en las escuelas o el muy garantista Caso Miranda v. Arizona en materia de detenciones policiales). ¿Fue el gran error de Trump nombrar a Powell presidente de la Reserva Federal en 2017? La respuesta parece, en la actual situación, no ofrecer dudas. Sin embargo Trump es un presidente algo histriónico y poco ponderado como Eisenhower y cambiante de opinión según las circunstancias. ¿Será Kevin Maxwell Warsh, un buen presidente de la Reserva Federal? Seguramente, si bien por sus obras o triunfos los conoceréis. Warsh es calificado por los analistas económicos como encarnación, more or less, de un perfil dovish (paloma), que priorizará el crecimiento económico sobre el control estricto de la inflación, la gran preocupación de los bancos centrales mundiales, como ocurre con el BCE, con tasas de interés bajas y medidas para inyectar dinero en el sistema crediticio, la conocida como flexibilización cuantitativa (QE) que Mario Draghi introdujo durante su mandato en Frankfurt y que sirvió para salvar al euro y de paso a la economía española, al inyectar gran liquidez para evitar el colapso de los altos intereses de la deuda. Whatever it takes ("haré lo que sea necesario") fue la frase histórica pronunciada por Mario Draghi el 26 de julio de 2012. Sin embargo, como es conocido, las funciones de la FED son más amplias que las del control de la inflación, teniendo importancia la creación de empleos y encajando en el perfil exigido por Trump. Warsh es políticamente republicano. El tiempo dirá si Warsh en su cargo mantiene dicha estrategia, pues EE.UU sufre una espiral inflacionista algo contenida en 2025 (2,7%) y de seguro, se impondrá el realismo (dirty realism), pues como es sabido los estereotipos no siempre se cumplen. La calificación de Dovish (paloma), en al jerga financiera se contrapone al perfil hawhisk (halcones), caracterizado por una política monetaria más restrictiva con control de precios, tipos de interés elevados, priorizando la estabilidad de precios sobre el crecimiento económico... etc. Los modelos ideales en la terminología weberiana (Max Weber) rara vez se cumplen y seguramente el nuevo presidente nominado para la FED por Trump, deberá conjugar los remedios que los poderes de la FED pone a su alcance y que sin contrariar a Trump, velará por la independencia de la Reserva Federal y por el buen rumbo de la economía americana. Cada época o momento económico requiere una política adecuada. Así frente a la exuberancia del periodo de Alan Greenspan (1987-2006) con tipos casi cero en su segundo mandato y el férreo de Powell, quizás quepa un termino medio que está por ver. Wait and see.