La entrevista de Ylenia Padilla en 'De Viernes' en 10 frases
2026-03-28 - 10:10
Después de más de cinco años, ocho meses y siete días, Ylenia Padilla ha vuelto a la televisión este 27 de marzo con una entrevista concedida al programa de televisión 'De Viernes' (Telecinco). Ha vuelto a enfrentarse a las cámaras a través de una larga conversación muy personal con su presentador, Santi Acosta, de casi cuatro horas en la que la colaboradora ha hablado sobre el motivo de su ausencia del foco mediático y su nueva vida marcada por la fe. «Yo ya tenía claro que jamás iba a volver pero nunca digas 'nunca. ¿por qué no volver al ruedo?», se ve en uno de los vídeos de adelanto que publicó el espacio televisivo. Desaparecer para renacer. «Dejé la tele porque soy una mujer libre que toma sus propias decisiones», se justificó brevemente a través de su perfil en redes sociales ante la insistencia de sus fans para que aclarase los motivos de su repentina decisión. Después de esto, silencio absoluto. «Creo que es una buena persona lo que pasa es que no supo gestionar bien la fama y se le fue mucho la pinza pero también fue muy atacada», ha opinado Ángela Portero poco antes de que diese comienzo la entrevista. «Me parece muy valiente que una persona que ha estado 'en la mierda', como la hacían sentir a ella o como ella misma se sentía, que vuelva... aunque está preocupada de cómo lo va a recibir la audiencia», ha añadido su compañero José Antonio León. «Yo la he visto fuera de plató llorando, tres días de bolos casi sin lavarse la cara, agotada... cómo la explotaron con el tema de la canción. Aunque ella es muy inteligente y era mucho más que eso. Creo que estos cinco años le han ido muy bien», ha puntuado Lydia Lozano. A pesar de que la joven asegura que no recuerda el último día que pisó un plató de televisión, es más, daba por hecho que nunca volvería a ponerse delante de una cámara, ahora ha cambiado de opinión y está dispuesta a «volver al ruedo», tal y como ella misma lo ha descrito. ABC resume las claves de la entrevista de Ylenia Padilla concedida a Santi Acosta para el programa de televisión 'De Viernes' (Telecinco): «Fueron treinta y un días, veinticuatro horas, y se emitieron no sé si diez u once capítulos de cuarenta minutos. La imagen no la edito yo... Sí hice muchas cosas, pero a otros se les protegió muchísimo, porque ellos decían barbaridades, también hacían cosas muy violentas, pero los dejaban. Nosotras fuimos las que más recibimos. No nos protegieron». «Vas con ilusión por un chico, pero al final el formato es lo que es. Labrador realmente en ese programa se portó muy mal conmigo. Me decía muchísimas cosas horrorosas que luego se cortaban y solo se ponía mi reacción dejándome a mí como loca. Se portó mal, la verdad. Yo no fui una santa, pero él era el que empezaba. Luego desde fuera ver cómo a lo mejor se tiraba a otras en un baño y luego se metía en mi cama, pues fue duro...». «Durante varios años no hemos tenido nada de relación. Al principio fue un poco tormentoso, un poco circo televisivo. Pero después de 'Gandía Shore', nunca hemos vuelto a tener nada íntimo. Y bueno, a raíz del reality de los gemelos, que nos querían meter a los dos juntos, pues sí que hemos retomado un poco más las conversaciones. Hemos hablado bastantes noches. Y bien, la verdad. Ahora ya somos más maduros. También tengo que decir que Labrador una vez me pidió perdón, por lo mal que se portó, y eso le honra». «Entré con muchísimo ilusión, porque era un formato que siempre había visto. Realmente es un experimento sociológico impresionante en el que ellos saben jugar con tu psicología y llevarte al límite. Pero me quedo con lo bueno. Era joven, tenía mucha ilusión, me lo pasé muy bien, las risas, las amistades que hice en ese momento, sobre todo con Belén Esteban (...) Conectamos muchísimo en el reality. Nos sentíamos como que teníamos cosas parecidas, nos apoyamos bastante. Pero la amistad fue más televisiva que otra cosa . Esa es la verdad. Nos teníamos muchísimo cariño, en plató nos hemos apoyado, pero fuera de la tele ya no. Una vez se apagó el foco y dejé la televisión, se acabó. No te quiero decir que algún día la vea y volvamos a hablar y quién sabe, pero esta es la realidad». «En los 'Sálvame Deluxe' lo pasaba fatal antes de ir. Y luego al final no era para tanto, pero es que lo pasaba fatal. Llegué a tener muchísima complicidad con mis compañeros. He sentido que me entendían y me apoyaban. En ese momento sí que me lo pasaba muy bien. Ya fue después cuando me empezó a pesar y solo me restaba». «Dijeron: 'Esa persona es un producto y hay que exprimirla al máximo. Hagámosle una canción'. Y así fue. Así salió 'Pégate'. No la compuse yo, pero alguna sugerencia di. Me llevé poquito porcentaje de edición y poco más. Ha habido mucho tiempo que le he tenido muchísima rabia . Pero ahora le tengo cariño más que nada por la gente que veo cómo se acuerda de mí y el cariño que me transmiten». «Ese 'Gran Hermano' lo vio casi toda España. O sea, ese fue el boom máximo, todo el mundo me paraba por la calle, no podía hacer nada. Ya la prensa me empezó a perseguir. Ahí empezó el estrés crónico. Una ansiedad crónica porque es difícil gestionar tantas cosas a la vez. Me ha durado años... La terapia te enseña a gestionar tu mente, pero no sé por qué lo gestionaba todo yo sola. Vas tapando heridas con cosas superficiales y banalidades, y eso al final llega un momento que tiene que reventar por algún lado». «Nadie te enseña a gestionar la fama. Siempre son muchas hienas dispuestas a aprovechar. Entonces, es más difícil de gestionar toda la gente que quiere sacar cosas de ti y decidir que sí, que no, con quién sí y con quién no, que la misma fama». «Di unas opiniones sobre unas leyes que me parecían que tenían fallos. Mi intención no era incitar al odio ni a la violencia. Al opinar sobre esas leyes, que considero chapuzas, se me empezó a linchar. Se me llamaba fascista, nazi... Me han amenazado de muerte. Me han llamado enferma mental, esquizofrénica, paranoica, drogadicta, alcohólica . Bueno, todas las adicciones y enfermedades que te puedas imaginar. Como que yo soy la que ataca porque odio a un grupo de personas, cuando nada más lejos de la realidad». «El linchamiento y el hostigamiento lo asumí desde el dolor y desde la ira, que no estoy orgullosa, pero es una reacción humana según tú estás configurado en ese momento». «A veces necesitamos tiempo para nosotros, para estar en silencio, para mirar hacia dentro y reencontrarte con quien eres realmente y qué quieres. He recuperado lo que viene siendo el tener vida privada, calma, silencio y eso era muy necesario después de tanta exposición y de un entorno tan hostiles». «Me he apoyado en mi familia. He vuelto a mi fe a Jesús y eso me hace vivir en una frecuencia de amor impresionante que me da una fortaleza inquebrantable». «He empezado a escribir mi propio libro sobre temas neurológicos, emocionales, psicoanálisis, alquimia, hermetismo, mitologías variadas y sobre todo también la Biblia. Esa a mí me ayuda un montón. Siempre se me ha dado muy bien escribir, aunque a veces no se me note hablando por mis formas, o por el personaje. Me encantaría poder transmitir mi visión de todo esto. No sé si seré capaz, pero voy a intentarlo».