La espectacular boda de Charles Leclerc y Alexandra Saint Mleux en Mónaco: de su perro al vestido de ensueño de la novia
2026-03-03 - 12:03
Febrero ha finalizado con una de esas bodas que, quizá por el hecho de no haber sido anunciadas previamente y haberse llevado a cabo por sorpresa, más ha impactado cuando han salido a la luz las imágenes. Porque son, sin lugar a dudas, las fotografías de un día espectacular e inolvidable en la vida de sus protagonistas, el piloto de Fórmula 1 Charles Leclerc y su ya esposa, la modelo Alexandra Saint Mleux, que se han dado el 'sí, quiero' en una ceremonia civil a la que no le ha faltado ningún detalle y que se ha celebrado en el país natal del deportista, el Principado de Mónaco. Este sábado, último día del mes, y aprovechando incluso que hacía un clima de ensueño a pocos días del comienzo de la nueva temporada automovilística —que tendrá lugar en el Circuito de Albert Park de la ciudad de Melbourne, en Australia—, la pareja se ha casado en secreto, si bien a las pocas horas Leclerc ya estaba presumiendo de la espectacular jornada en sus redes sociales, dado que en Instagram tiene alrededor de 23 millones de seguidores, habiéndose convertido ambas publicaciones que ha hecho del enlace en dos de sus publicaciones con más likes en cuestión de horas. "Un día que siempre recordaremos", escribía en el post en el que aparecían las primera instantáneas de su boda Leclerc, de 28 años, "la primera parte ya está terminada y la segunda parte será el año que viene con todas las personas cercanas". Hay varios detalles importantes en este comunicado. Por un lado, que a pesar del día tan señalado, dejan claro que habrá otra celebración muy pronto, en el que ya asistirán gran parte de su círculo íntimo, de las familias a las amistades y los compañeros y compañeras de trabajo. Y, en segundo lugar, lo que ha sucedido con las redes de Alexandra. Y es que la joven, de 23 años, se quitaba de manera casi inmediata de su cuenta de Instagram sus apellidos y pasaba casi en cuestión de minutos a cambiar su nombre por el de Alexandra Leclerc. Su demostración de amor eterno era claro con las palabras que le dedicaba a su ya esposo, dado que muy poco antes había afirmado que la boda había sido "un sueño" que no le importaría en absoluto vivir de nuevo. "No puedo esperar a volver a casarme contigo de nuevo el año que viene", añadía Alexandra, que ha subido tres publicaciones a Instagram, donde su faceta de influencer le ha llevado a tener casi cuatro millones de seguidores, y en TikTok. Y es que en dicha red social ha subido un pequeño reel en el que ha utilizado una canción en castellano que no podía cuadrar más con el día señalado: Si Antes Te Hubiera Conocido, de Karol G. En concreto, el momento en el que la letra dice "Yo me caso contigo/ Mi nombre suena bien con tu apellido/ 'Toy esperando el primer descuido/ Pa' presentarte como mi marido". Pero no hubo descuidos en la boda, dado que a pesar de estar todo diseñado al milímetro, también parecía que habían dejado al azar ciertas cosas, un toque casual que le ha sentado de maravilla a la celebración. De ahí, por ejemplo, el protagonismo de Leo, el perro y compañero de la pareja, que aparece como compañero en varias de las fotografías ya familiares y que incluso tuvo su propia figurita en la tarta de la boda, reflejando la importancia que tiene para ambos. Como también lo tiene la marca de coches Ferrari, pues la escudería italiana cambió la vida del piloto. De ahí que en varias de las imágenes aparezcan subidos a bordo de toda una reliquia: un Ferrari 250 Testa Rossa de 1957. Desde Vanitatis han explicado que se trata de uno de los coches más caros del mundo, con un precio que oscila entre los 10 y los 40 millones de euros, dependiendo del estado de conservación, y en el que han podido recorrer las calles de la ciudad monegasca, seguramente gracias a un préstamo de la propia firma para la que trabaja Leclerc, quien curiosamente también cofundó otra compañía, Sidequest, un estudio creativo que montó junto fotógrafo y cineasta Antoine Truchet y el estratega de marca Nicolas Jayr, y que han sido responsables de los videos de la boda en los que parecen replicar las cámaras de video caseras de los años 80 y 90. Por último, cabe señalar que la novia, cuya historia de amor con Charles comenzó hace tres años, en un flechazo que vivieron durante la Semana de la Moda de París —aunque su noviazgo no se haría oficial hasta el siguiente torneo de Wimbledon, donde se dejaron ver juntos por primera vez—, vestía un modelo de alta costura del diseñador Paul Vasileff, de la casa australiana Paolo Sebastian, y que no ha dudado en definir con el mejor de los cumplidos: "El vestido de mis sueños". Las flores elegidas por Saint Mleux fueron las peonías blancas.