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La estrategia de Moncloa ante la guerra no convence ni a socios ni a oposición mientras Bruselas se aleja de Sánchez

2026-03-10 - 05:13

La estrategia de Pedro Sánchez de refugiarse en la diplomacia ante la escalada bélica en Oriente Medio empieza a hacer aguas por varios frentes. En Bruselas ya no se andan con rodeos: la Comisión Europea advierte de que Europa "ya no puede ser la guardiana del antiguo orden mundial", un planteamiento que choca con el mensaje de Moncloa. Pero el discurso del 'No a la guerra' tampoco termina de sostenerse en casa, especialmente después de que el Gobierno enviara, sin autorización del Congreso, su buque de guerra más avanzado a Chipre tras el ataque de drones iraníes. A esa incoherencia se suma la factura económica del conflicto, que ya empieza a sentirse en los bolsillos de los españoles. Tanto la oposición como los socios del Gobierno reclaman medidas para amortiguar el golpe, mientras Moncloa se limitaba este lunes a ganar tiempo. La postura antibelicista del Gobierno no es creíble para partidos tan alejados en el arco parlamentario como el PP y Podemos, ya que mientras Sánchez insistía en la proclama del 'No a la guerra', el Ejecutivo daba la orden de enviar un buque de guerra como la fragata 'Cristóbal Colón' ante la amenaza de Irán a un país europeo como Chipre. Además, con el envío de este buque, el Gobierno vuelve a incumplir una vez más la ley de Defensa Nacional, que le obliga a pedir autorización al Congreso cada vez que el Ejecutivo envía una misión al exterior, un punto que también cuestiona tanto la oposición como sus socios. Moncloa defendía hasta ahora que contaba tanto con el respaldo de sus socios nacionales como de los europeos. No obstante, ese apoyo parece haberse quebrado tanto en el tablero nacional como desde el mismo corazón de Bruselas. "Europa ya no puede ser la guardiana del antiguo orden mundial, de un mundo que ha desaparecido y no volverá", dijo este lunes la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, que aunque siempre ha mantenido buena sintonía con el presidente español, este lunes parece haberle mandado un mensaje directo y cortante: el sistema que defiende Sánchez puede ser un "obstáculo" para la credibilidad de la UE. Se trata de una postura muy parecida a la que defiende la Alemania de Friedrich Merz, que aboga por mantener una buena relación con EEUU. También Francia ha dado un nuevo paso dentro de la respuesta europea a esta guerra, al anunciar que liderará -con la intención de que se sumen "otros socios"- una misión "defensiva" para la reapertura progresiva del Estrecho de Ormuz, enclave decisivo entre Europa y África bloqueado por el conflicto en Oriente Medio. Precisamente, Emmanuel Macron enviará el portaaviones francés al que se sumó la fragata española el pasado 3 de marzo. Este movimiento podría volver a abrir otra brecha entre el discurso pacifista de Pedro Sánchez y su implicación efectiva en operaciones militares junto a sus aliados europeos. El PP insta a Sánchez a pasar "del relato al BOE" En todo caso, la postura de España respecto a esta guerra no suaviza la factura económica, que ya empieza a notarse en los bolsillos de los españoles. El precio de los combustibles en algunas gasolineras ya roza los dos euros por litro después de que el crudo sume un rebote de casi el 40% desde el inicio del conflicto. Aunque los precios del litro de gasolina aún no están en los máximos que marcaban cuando se aprobó el decreto de medidas para hacer frente a la guerra de Ucrania, lo cierto es que el precio del barril de petróleo sí está por encima de los 100 dólares, al igual que en abril de 2022. Ante este escenario, tanto la oposición como los socios de Sánchez piden poner en marcha medidas cuanto antes. De momento, Moncloa fue dando largas este lunes alegando que aún tiene "margen" para decidir qué iniciativas aprueba para contener y amortiguar la crisis. En el PP reprochan el afán recaudatorio del Ejecutivo y le retan a llevar al Consejo de Ministros de este martes alguna de las medidas que los populares han presentado este lunes para frenar -o al menos compensar- el impacto de la guerra de Irán sobre los precios del gas y la energía. La primera de las líneas de actuación propuestas para "revalorizar" el salario de los españoles tiene que ver con el IRPF. Proponen una actualización del 10% del mínimo vital por contribuyente, doblar la deducción por hijo y actualizar tramos entre un 10% para los más bajos y un 3% para los más altos. El resto de parámetros del tributo deben actualizarse con respecto a la inflación de 2025. En una jornada en la que algunos surtidores han marcado los dos euros por litro, el principal partido de la oposición critica la ausencia de medidas inmediatas por parte del Ejecutivo para aliviar la factura energética de las familias. Los de Feijóo apuestan por bajar del 21% al 10% el tipo de IVA de la energía en contextos de incrementos del precio. En el caso de los derivados del petróleo, si la UE no lo autorizara, se realizaría una bonificación extraordinaria en el precio final de venta al público por importe equivalente a dicha bajada. Además, apuntan a suprimir el impuesto a la generación eléctrica que "encarece entre un 3% y un 4% el precio final" del recibo. Desde el PP critican que Sánchez fabricase en 24 horas el eslogan 'No a la guerra' pero ahora no incluya medidas que rebajen el precio de la energía y le instan a "pasar del relato al BOE". Los socios urgen a recuperar las medidas de 2022 La posición del ala socialista tampoco acaba de convencer al socio minoritario de la coalición. Por ahora, Sumar intenta no elevar en demasía el tono, especialmente porque la crisis acaba de comenzar. Pero, ante el riesgo de que se haga más profunda en pocas semanas, la coordinadora de Movimiento Sumar, Lara Hernández, planteó este lunes la necesidad de recuperar con "urgencia" medidas que ya se aprobaron tras la invasión rusa de Ucrania, como el tope del precio del gas o el refuerzo del bono social eléctrico. Aunque lo hizo con buen tono y evitando criticar expresamente al PSOE, Hernández defendió que el Gobierno debe actuar con "velocidad" y no mantenerse a la espera de que el impacto económico de la guerra sea mayor. Sumar exige contener la subida de los precios de la energía con medidas como la recuperación de la "excepción ibérica" para limitar los precios de la luz —como se hizo en el año 2022—, el aumento del alcance del bono social eléctrico o una ayuda para el "gasóleo" que utilizan "transportistas, taxistas, agricultores o pescadores". Ese descuento en el carburante podría extenderse a los particulares, planteó Hernández, "si el precio del combustible se sitúa en los dos euros por litro". Asimismo, la coordinadora de Movimiento Sumar propuso "recuperar el impuesto a los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas", que estuvo en vigor durante los años 2023 y 2024 y que PP, Vox y Junts tumbaron en enero de 2025. El dinero recaudado con este gravamen ("más de 1.300 millones de euros", cifró Hernández) debería servir para "reforzar las bonificaciones al transporte público" que están en vigor. Y, además, el Gobierno debería —a juicio de Sumar— establecer dos medidas de control de precios: una que afecte a los "alimentos básicos", para evitar que su coste se dispare, y otra que prohíba a los caseros subir las cuotas de los alquileres al firmar un nuevo contrato tras vencer el anterior. Otros socios del PSOE, en este caso parlamentarios, también han comenzado a exigir a los socialistas mayor celeridad a la hora de aprobar un nuevo escudo social. Podemos, por ejemplo, anunció este lunes por boca de su secretario de Organización, Pablo Fernández, que presentará un paquete de medidas que incluirá la rebaja por ley del precio de los alquileres en un 40%, una moratoria antidesahucios para familias vulnerables de al menos un año, la expropiación de viviendas de fondos buitre, un cheque energético de 300 euros para las familias con ingresos inferiores al salario mínimo, la implantación de un tope de precios del gas o la creación de un supermercado público.

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