La 'fiebre' del pistacho: más superficie de cultivo y un atractivo imán para inversores
2026-02-26 - 06:13
El pistacho lleva varios años de continúo crecimiento en España, tanto en producción como en superficie de cultivo. Según las estadísticas del Ministerio de Agricultura, la producción de pistacho en España habría pasado de las 5.618 toneladas en 2016-2017 a las 24.039 de 2024-2025. Este crecimiento viene acompañado de unos precios en origen atractivos: en la Lonja de Reus, uno de los mercados de referencia, se han pagado entre un 15 y un 26% más caros en 2024-2025. Además, según el Consejo Internacional de Frutos Secos (INC), la demanda mundial ha crecido un 12% en las últimas tres campañas a pesar de que la oferta de pistacho aumentó un 8%. Según este organismo, la cosecha 2025-2026 puede alcanzar los 1,462 millones de toneladas frente a las 1,331 millones de 2024-2025. Con estos mimbres, este cultivo viene atrayendo la atención inversores profesionales y emprendedores. En el Día Mundial del Pistacho, que se celebra este jueves, hablamos con algunos de ellos. Operadores privados y fondos de inversión Entre los inversores que se han aproximado al pistacho en los últimos años se encuentra Salvador García, consejero delegado de Víridi Horizons y fundador de la fintech Ebury. La compañía cuenta con 1.200 hectáreas en propiedad y otras 1.000 en gestión, con la previsión de alcanzar entre 5.000 y 10.000 hectáreas en los siguientes 3 años. "Hay pocas zonas con un clima que valga para el pistacho en el mundo y lo cumple Castilla - La Mancha, así como zonas limítrofes con Madrid", apunta a La Información el máximo responsable de esta compañía quien defiende que el producto 'made in Spain' "es de mayor calidad" frente a otras grandes producciones como la californiana al tener más color y sabor, entre otras características. Víridi Horizons se define como "un operador independiente con una integración vertical" ya que tienen, entre sus planes inmediatos, la apertura de una planta de elaboración de pasta de pistacho en Alcobendas en el primer trimestre de este año. García habla de un crecimiento mayor de la demanda frente a la oferta en el caso del pistacho y de "unas rentabilidades muy altas". El CEO describe a Víridi Horizons como "un operador independiente con una integración vertical", ya que tienen entre sus planes inmediatos la apertura de una planta de elaboración de pasta de pistacho en Alcobendas en el primer trimestre de este año. Unas instalaciones de 800 metros cuadrdos y que servirá para la fabricación de derivados de pistacho, con una plantilla inicial de entre 5 y 10 personas. Además, en 2027, planean inaugurar una planta de procesado en Tembleque (Toledo) con capacidad para 6.000 toneladas ampliable a 10.000. Estiman que generará entre 10 y 20 puestos de trabajo directos. Solo el año pasado cosecharon uns a200 toneladas y dieron empleo directo a unas 20 personas. García habla de "un boom" y, como ejemplo, menciona la inversión de más de 3.200 hectáreas de pistachos en diferentes fases de producción, distribuidos por diferentes puntos de la Península Ibérica. Una inversión que declaró el pasado mes de marzo el vehículo de inversión agrícola creado por Banco Santander y Grupo Atitlan puesto en marcha hace casi un año y que debutó con un capital inicial de 300 millones de euros. "Un cultivo con luces y sombras" A pie de explotación el retrato que se dibuja incluye más matices y tonalidades. El responsable de la sectorial de pistacho de Asaja Castilla- La Mancha Carlos Pérez habla en declaraciones a La Información Económica de que "el pistacho es un cultivo con luces y sombras: fuerte, profesional, nada amateur". Pérez apunta que "en el caso de proyectos profesionales y sostenibles es un cultivo rentable", pero rechaza tajantemente que estemos ante "un chollo" y advierte que "hay que tener paciencia, ya que para entrar en rentabilidad hay que esperar 8- 10 años". "El pistacho es un cultivo con luces y sombras: fuerte, profesional, nada amateur", advierte Carlos Pérez (Asaja Castilla - La Mancha) Pérez ve muy complicado que, en menos tiempo, se puedan tener ya importantes beneficios y advierte contra los "sistemas de gestión no probados" que, en su opinión, se diseñan desde los despachos de algunos inversoresd. A su juicio, el pistacho es "una inversión a largo plazo". Respecto a lo que denomina como las 'sombras' de este fruto, Pérez advierte que "casi es más fácil producir y vender es mucho más difícil". Además, avisa contra la menor disponibilidad de productos fitosanitarios "al tratarse de un cultivo pequeño y limitada en volumen. España, un actor emergente El Consejo Internacional de Frutos Secos (INC) realizaba un repaso a las principales cifras de producción del pistacho a nivel mundial, con motivo de la publicación del número de noviembre de su revista 'Nutfruit'. En esta publicación consagraba a España entre los principales productores mundiales, con una previsión de 8.500 toneladas para la campaña 2025/2026, por detrás de países como Estados Unidos (789.900 toneladas), Turquía (358.000 toneladas), Irán (255.000 toneladas) y Siria con unas 13.350 toneladas. Sin embargo, supera a socios europeos como Grecia (6.000 toneladas) e Italia (5.000 toneladas). Sobre España, la revista de INC destacaba que, a pesar de ser "un proveedor menor" en los mercados internacionales, cuenta con "una ventaja logística estratégica" aunque todavía su industria local se enfrenta a "desafíos estructurales, particularmente la falta de suficientes volúmenes y la carencia homogeneidad en el suministro". Para el Consejo Internacional de Frutos Secos, junto a esta realidad, también detecta que las áreas de cultivo se continúan expandiendo "y esto, eventualmente, se traducirá mayores volúmenes de producción". Una circunstancia, concluía esta publicación, "abrirá nuevas oportunidades y generará nuevos desafíos, particularmente en términos de capacidad de procesamiento, integración del mercado y competitividad en precio". El Consejo Internacional de Frutos Secos detecta en España que las áreas de cultivo se continúan expandiendo "y esto, eventualmente, se traducirá mayores volúmenes de producción". Pérez (Asaja Castilla- La Mancha) destaca que "el objetivo de nuestra organización agraria es estructurar el sector y protegerlo para que crezca de forma sostenible, para que la industria y el agricultor aprovechen la oportunidad". Para lo cual esperan contar pronto con una interprofesional del pistacho en Castilla - La Mancha al menos. El representante de Asaja apunta hacia la relación entre el productor primario y el siguiente eslabón de la cadena: las procesadoras, donde los agricultores llevan su producción para ser transformada. Desde asociaciones agrarias como la mencionada, añade este agricultor, trabajan para que haya estándares de calidad o "referencias" (vía laboratorio) que no dejen la relación entre el agricultor y esta industria "en manos de la procesadora". Buen conocedor de los pistacheros y sus cuidados concluye que, "en España, está habiendo una profesionalización e integración vertical en los últimos años" con diferentes enfoques. Castilla - La Mancha, líder nacional El Ministerio de Agricultura calcula que, en la campaña 2024 - 2025, España contó con una superficie de pistacho de 85.845 hectáreas. Esto es un 8,48% más que en 2023-2024. Esta extensión solo era superada ampliamente por la 'reina' de los frutos secos: la almendra (766.017 hectáreas). La producción de pistacho alcanzó las 24.039 toneladas en la citada campaña, según sus cálculos. La previsión para 2025-2026, a partir de la superficie plantada, estará por encima de las 29.000 toneladas. La mayor zona productora es Castilla - La Mancha, por encima de las 15.000 toneladas de producción, seguida por Andalucía, que roza las 5.000 toneladas, Aragón, Cataluña, Murcia y Extremadura. La recogida del pistacho se extiende entre el mes de agosto y principios de octubre, siendo septiembre cuando se concentra la mayor actividad. El departamento de Luis Planas que, de toda la superficie con pistacho plantado, unas 54.454 hectáreas de pistacheros se encuentran en secano, del que calcula que el 56,6% todavía no ha entrado en producción principalmente en el campo extremeño y murciano. En tierras de regadío se calcula que hay plantados 31.391 hectáreas de pistacheros (o alfóncigos), de las que el 64,3% todavía no están produciendo especialmente en Extremadura y Castilla - La Mancha.