La filosofía 'neandertal' de un soltero deja perplejo a Sobera: «Los hombres somos metralletas»
2026-03-13 - 21:23
'First Dates' abría sus puertas en abril de 2016. Casi una década lleva ya Carlos Sobera capitaneando el restaurante del amor de Mediaset y recibiendo a solteros con toda clase de peculiaridades. Después de más de 2.000 programas, pocos comensales sorprenden al presentador con las historias y ocurrencias que le cuentan al presentarse. Arturo (20) un opositor a bombero de Madrid, lo consiguió nada más poner en un pie en el local. En la conversación previa a la cita, el soltero negaba ser un ligón. Su argumento, explicó en los totales, es que «ser un ligón es basarse más en los resultados y a mí me gusta más fluir y pasarlo bien... Y si lo pasas bien te llega todo solo». En la barra, el de Baracaldo se interesaba por la «filosofía de vida» de Arturo. «La que llevábamos hace 300.000 años, cuando estábamos en las cavernas, en la sabana, porque es donde más tiempo hemos vivido y, al final nuestro cuerpo es para lo que está preparado. Por eso hacemos muchas cosas, que decimos: '¿Por qué he hecho yo esto? ¿Por qué esta persona se comporta así?'. Porque nos comportamos como si estuviéramos allí», argumentó el opositor a bombero frente a un Sobera totalmente atónito. El Cupido de 'First Dates', sin entender bien, le pidió a Arturo algún ejemplo práctico para entenderlo. «El miedo a las alturas ¿Por qué te da más miedo tirarte de un paracaídas que conducir, si conducir es muchísimo más peligroso? Porque en el pasado, el que no tenía miedo, murió y no pudo darle esa referencia a su descendencia», sostuvo. «Desde el punto de vista de los neandertales, ¿somos poliamorosos o de pareja única?», quiso saber Sobera. «No tenemos datos, pero yo tengo claro que el vecino de una cueva se iba a otra cueva y la vecina a otro. Jugaban a las cuevitas», defendía el madrileño. Y añadía ante las cámaras que «nosotros somos animales que en cierto momento necesitamos sexo y vamos a por ello». «A mi me gusta decir que los hombres somos metralletas y, las mujeres, francotiradoras», continuó, a lo que Sobera le pidió que se explayara más porque hay mujeres que no lo estaban entendiendo. «Porque nosotros tardamos más en saber cuando una persona nos puede gustar, y las mujeres son más precisas», remataba el Arturo. «¡Qué importante la puntería!», apostillaba con sorna Matías Roure. «Pues apunta, apunta bien ahora, por favor. Pero a mí que no me salpique», anotaba el presentador justo antes de recibir a la cita del soltero Lucía (20), una joven estudiante de gestión administrativa de Barcelona que se describió como «una chica tradicional y heterobásica». A la antigua, en resumidas cuentas. Pero no tanto como para congeniar con la filosofía de Arturo. También ella recibiría durante la velada una masterclass de prehistoria. «Creo que muchos comportamientos los hacemos por cómo vivíamos hace 300.000 años en la sabana. Este no es nuestro hábitat. Hacemos cosas que no están de acuerdo a la ciudad», manifestó el soltero. Lucía prefería dirigir la conversación por temas más típicos de una primera cita, y al final, acabaron congeniando y quedándose con ganas de más. «Tendría una segunda cita porque he estado muy cómoda, me he reído y muy confiada», aceptaba la barcelonesa en la decisión final. Él, por su parte, coincidía en que «me ha transmitido mucho y me he reído mucho».