La forma de vivir de un comensal de 'First Dates' deja sin palabras a Sobera: "Como los cromañones"
2026-03-05 - 23:53
"¿Qué tipo de vida lleva tú que estás tan morenito?", le preguntó Carlos Sobera a José Manuel, que le contestó: "Mi vida es apasionante, agitada y activa". "Llevo un estilo de vida ancestral con unos estrictos hábitos con los que me he desnudado ante la naturaleza, que no está para visitarla, sino para habitarla", comentó el onubense. El camarero añadió que "siempre intento buscar lo más natural, enfocándome en lo que necesito y no en lo que quiero. Si no tomas pastillas, tomas decisiones. Que los hábitos sean tu medicina y tu cuerpo, tu farmacia", aseguró. El presentador de First Dates le preguntó por cómo era su día a día: "Lo primero que hago es practicar mi gratitud. Salgo de casa con bermudas y sin camisa y doy una caminata de dos horas a 7 u 8 grados en la playa". "Y la termino metiéndome en el mar. He dejado el champú, el gel, las cremas... Lo único que uso es el agua del mar. Cuando salgo del agua en invierno, siento el frío, pero no tengo frío. Es una adaptación", explicó. Sobera quiso saber qué hacía después de ese ritual: "Llego a casa y rompo el ayuno. Como una vez al día y al aire libre", le contó José Manuel, pero el vasco no pudo evitar exclamar: "Como los cromañones", visiblemente sorprendido. Su cita fue Celia: "Cuando te diagnostican un cáncer, la palabra suena muy heavy y lo asocias con la muerte. Pienso que tengo que darle gracias porque me estoy volviendo una persona muy segura de mí misma y muy fuerte", afirmó en su presentación la malagueña. En una primera impresión, él pensó que su pareja de la noche era "agradable, guapa y atractiva", mientras que ella sintió que José Manuel "no es mi prototipo". Ya sentados a la mesa, empezaron a conocerse y él se abrió sobre su estilo de vida. Hablaron de sus hobbies y el onubense le contó que había dejado el gimnasio porque respetaba los ritmos circadianos. "Nuestros cuerpos son relojes internos y los tenemos que sincronizar con la luz solar", apuntó. Una explicación ante la que Celia admitió que "parece bastante especial, no es un chico al uso". Aun así, veía posible encajar con él: "No lo descarto". Celia también compartió que hacía poco había superado un cáncer, algo que la ha llevado a cambiar muchos hábitos, tanto mentales como físicos: "Solo quiero paz y calma para el alma y cuerpo". José Manuel empatizó con su proceso. Al terminar la cena, llegó el momento de decidir. Celia sí quiso una segunda cita porque "me parece un chico saludable con tema de conversación". Pero él no sintió lo mismo: "Me ha parecido una chica especial y tenemos cosas en común, pero mis ojos no la ven como pareja".