La fragata que Sánchez envía a Chipre fijará su posición entre los lanzadores iraníes y la isla: "Tiene capacidad y potestad para atacar"
2026-03-06 - 05:23
España ha tomado la decisión de enviar como apoyo a Chipre la fragata Cristóbal Colón como parte de una misión de respaldo, de defensa de la zona, a la que se han sumado más países europeos como Francia, Alemania, Reino Unido, Grecia e Italia tras el lanzamiento de varios drones desde Irán a una base británica en el país mediterráneo, que forma parte de la UE pero no así de la OTAN. El sí de Sánchez a este movimiento llega después de negar a Washington el uso de las bases de Morón y Rota para sus operaciones sobre Teherán. Defensa enmarca el paso con la fragata como parte de la "solidaridad europea" tal como ha explicado la ministra Margarita Robles. El almirante retirado de la Armada Juan Rodríguez Garat explica a 20minutos que la Cristóbal Colón "no necesita ir escoltada" a su nueva ubicación. "De hecho, aunque es un concepto anticuado, su función oficial es la de buque de escolta. Estaba con los franceses en el Báltico y va a ir con los franceses a Chipre", resume el también analista militar. Robles ya había defendido el papel de España en este tipo de misiones y negó que el Gobierno no haya colaborado, como ha dicho Donald Trump, que además este jueves ha definido a España como "unos perdedores" porque, dijo, "no saben jugar en equipo". A este paso salió la ministra de Defensa: "España va a estar siempre con la Unión Europea, defendiendo los principios básicos de convivencia y los principios básicos de la paz". Las cifras de la fragata son imponentes: cuenta con capacidad para 205 personas, 48 lanzamisiles, un cañón naval, dos cañones automáticos, dos lanzadores submarinos, cuatro tubos lanzatorpedos, varias ametralladoras y un helicóptero SH-60B. Según Garat, se mueve "llena" a nivel de personal, con 205 efectivos, y aunque es difícil determinar las cifras de armamento "lo normal es que lleve lo que se llama cargo de paz, que es aproximadamente la mitad de la capacidad de los lanzadores de misiles llena", es decir, una veintena. "No se trata solo de una fragata defensiva, tiene capacidad y potestad para atacar si llegase el caso", expresa el almirante, que además comenta que la decisión última para que lo hiciera sería del presidente del Gobierno. Es decir, en la cadena de mando el 'botón rojo' estaría en manos de Pedro Sánchez. "Va a posicionarse entre los lanzadores de misiles balísticos de Irán y la propia isla de Chipre", sentencia. Asimismo, está integrada por un grupo de militares que "normalmente tienen experiencia en otras misiones" de este tipo; la mayoría de ellos pertenecen a la Marina, pero no solamente, cuenta. Garat, con experiencia en este tipo de misiones, recuerda que normalmente tienen una duración "de entre cuatro y seis meses" en la zona, aunque asume que si la situación respecto a Teherán desescala "habrá una retirada". En el ámbito internacional, la fragata ha prestado servicio particularmente en misiones de la OTAN, especialmente en la Standing NATO Maritime Group 2, donde incluso ha ejercido como buque de mando en distintos despliegues desde 2014. También ha formado parte de la operación Operation Sea Guardian contra el terrorismo marítimo. La Cristóbal Colón, construida en los astilleros de Navantia Ferrol entre 2005 y 2012, cuenta con 144 metros de eslora, 18,6 m de manga y 6.400 toneladas. No solo eso, sino que además usa propulsión CODOG, es decir, un sistema combinado de diésel o gas que garantiza la eficiencia para velocidad de crucero y la potencia para alta velocidad. La fragata alcanza 28 nudos de velocidad y 4.500 millas de autonomía. Tras la decisión de España, el Gobierno ha encontrado el mensaje de agradecimiento del presidente de Chipre, Nikos Christodoulides. "Mi profundo agradecimiento al presidente Pedro Sánchez por la decisión del Gobierno de España de apoyar de manera concreta a Chipre. Este gesto refleja las estrechas relaciones entre nuestros países y la solidaridad compartida entre los países miembros de la Unión Europea", escribió en redes sociales. Por su parte, Garat celebra el giro en cierto modo del Ejecutivo. "Esta decisión tiene mucho más sentido que la anterior" respecto a las bases de Morón y Rota. "España sola no pinta nada, necesita estar al lado de sus aliados europeos, si no no construiremos nada", continúa el almirante, para quien será importante que el Gobierno español "siga todas las decisiones" que se tomen a nivel comunitario.