TheSpaineTime

La Fundació Bofill alerta de que las becas solo llegan al 19% de los 58.475 estudiantes de secundaria y PFI en situación de pobreza

2026-03-02 - 10:53

La Fundació Bofill ha denunciado que el sistema actual de becas cubre solo al 19% de los 58.475 jóvenes que estudian secundaria postobligatoria y Programas de Formación Inicial (PFI) y que se encuentran en situación de pobreza. Si se tiene en cuenta el conjunto de los jóvenes de 16 a 18 años, la cobertura es del 15%, mientras que los jóvenes en situación de pobreza alcanzan el 30%. Así, mientras que en el curso 2024-2025 había 82.688 jóvenes de entre 16 y 18 años en situación de pobreza, 41.507 recibieron beca y 41.181 no, prácticamente la mitad. Ante esta situación, ha reclamado al Departament d'Educació una política propia de becas y que añada 134 millones a los 77 que recibe del Ministerio de Educación para garantizar una beca básica a los jóvenes en situación de pobreza. Una política propia de becas para Catalunya La Bofill asegura que la política de becas en Catalunya para estudiar bachillerato, ciclos formativos de grado medio o programas de formación e inserción es "residual". Según datos de 2024, representa un 1% del presupuesto de Educació, por debajo de la media estatal (1,7%) y muy por debajo de comunidades como Andalucía (2,9%), Madrid (2,5%) o Extremadura (2,3%). Por otro lado, señala que el modelo se basa en criterios e impuestos estatales y que esto no se ajusta al coste de la vida ni a la situación social del territorio catalán, lo que hace que muchos jóvenes vulnerables queden fuera. En este sentido, la Bofill afirma que se debe tener en cuenta que 16.200 jóvenes catalanes que viven en situación de pobreza quedan fuera de la categoría de riesgo de pobreza y de las ayudas. Por eso, ha reclamado una política de becas propia y definida en el país. En este sentido, ha defendido que el traspaso de la gestión de las becas desde este enero da a la Generalitat la capacidad de establecer los importes de la beca y los criterios para acceder a ella, además de poder complementarlas y conectarlas con otras políticas de continuidad formativa, comunitarias o de orientación. Medidas progresivas hasta 2028 La propuesta de la fundación contempla una serie de medidas para mejorar progresivamente la cobertura, el importe y la accesibilidad de las ayudas para estudiar bachillerato, CFGM y PFI, con el objetivo de que antes de que finalice la actual legislatura, en 2028, se garantice la cobertura de los 58.475 alumnos en situación de pobreza que están cursando ESO y PFI. Según la Bofill, las becas para estos estudios cubren actualmente al 19,9% de los jóvenes en situación de pobreza, mientras que estos representan el 30% del total. Por otro lado, plantea unos umbrales de renta para acceder a las ayudas adaptados a la realidad socioeconómica catalana. En concreto, establece un primer umbral de 4.000 euros anuales para los jóvenes en situación de pobreza de familias con rentas por debajo de entre 12.846 y 26.210 euros, según los miembros del hogar. Esto supone mil euros más de lo que reciben actualmente con la beca del Ministerio. En el segundo umbral, se recibirían 3.000 euros anuales para los jóvenes en situación de pobreza de familias con rentas por encima del umbral 1 y por debajo de entre 18.186 y 37.249 euros, en función de los miembros del hogar. Representaría más de 2.000 euros adicionales respecto a lo que perciben actualmente con la beca estatal. La organización también señala que es necesario trabajar para superar los obstáculos de desconocimiento, brecha digital, falta de claridad o trabas burocráticas que dificultan el acceso a las ayudas. Así, apuesta por un procedimiento sencillo, que solicite el mínimo de datos necesarios y deje en manos de la administración aquellos que ya estén disponibles. Propuestas más allá de 2028 La Bofill plantea además una serie de actuaciones y objetivos para la próxima legislatura, a partir de 2028, con el fin de garantizar que todos los jóvenes en situación de pobreza reciban una beca, estén o no estudiando. Para lograr esta cobertura total, la Bofill calcula que harían falta 97 millones de euros adicionales a los ya invertidos. Además, propone que las becas se perciban desde 4o de ESO, ya que el final de esta etapa es el momento en que se concreta el abandono escolar. Disponer de estas ayudas desde 4o de ESO implicaría 81,5 millones de euros más. En el caso de los alumnos en situación de pobreza severa, la propuesta es acercar la cuantía al Indicador de Renta de Suficiencia de Cataluña, fijado en 800 euros mensuales en 2026. En la etapa postobligatoria esto implicaría una beca de unos 8.000 euros por curso, y en la ESO debería aproximarse a los 3.000 euros. Hacerlo efectivo requeriría 49 millones de euros adicionales de inversión. Por otro lado, plantea vincular la ayuda a un programa de orientación, como el que contempla el Plan de Acción contra el Abandono Escolar.

Share this post: