La guerra de Irán. ¿En qué manos estamos?
2026-03-16 - 05:23
Se atribuye a Clemenceau, el primer ministro francés durante los últimos años de la Gran Guerra, una ingeniosa frase que contribuyó a describir un cambio de época: "la guerra es un asunto demasiado serio para dejarla en manos de los militares". Algo de cierto hay en esa expresión, desde luego... pero luego llegaron la Segunda Guerra Mundial, la Guerra de Vietnam, la de Irak, la de Ucrania, la de Gaza y, ahora, la de Irán. Visto lo visto —la relación en absoluto es exhaustiva— yo mismo, un desconocido militar retirado muy lejos del brillo personal del político francés, me siento justificado al preguntarme si es que ahora la guerra está en mejores manos. En lo que llevamos de década, hemos visto a Vladímir Putin lanzarse a la invasión de Ucrania sin otro motivo que su ambición, pero también sin fuerzas suficientes para la conquista de un enorme país. Le hemos visto, además, equivocarse una y otra vez en la dirección estratégica de las operaciones. Centenares de miles de muertos después, muchos de ellos civiles, el resultado de la campaña es el que cualquier militar podría haber previsto: una guerra estancada que arruina a Rusia tanto como a Ucrania... pero refuerza el poder del dictador del Kremlin. En Oriente Medio, después de la masacre del 7 de octubre de 2023 —algo que suele olvidarse tres años después—, hemos visto a Netanyahu fijar objetivos políticos para la guerra de Gaza que iban más allá de los que se podían alcanzar mediante la fuerza militar. Decenas de miles de muertos después, muchos de ellos civiles, el resultado también es el que cualquier militar podría haber previsto: una guerra inconclusa que inevitablemente dejará las brasas que provocarán el próximo incendio en la región... pero refuerza el poder del controvertido primer ministro israelí. Ahora vemos al presidente Trump equivocarse en Irán. No solo no parece saber lo que quiere, sino que tampoco tiene claro cómo conseguirlo. No hay otra manera de explicar el tardío despliegue en el Golfo de una unidad de marines que, si se preveía que fuera necesaria, ya tendría que estar allí. Con todo, el error estratégico del magnate es todavía más grave porque ni siquiera le beneficia políticamente. Es de temer que, después de algunos miles de muertos, cuando Trump se vea obligado a poner fin a los bombardeos —él dice que sentirá en los huesos cuando debe llegar el final de la guerra— sea el criminal régimen iraní, y no el hombre de negocios que parece jugar a lo que no entiende, el que vea reforzada su autoridad. Llueve sobre mojado. Vietnam, Afganistán, Irak, Siria... ¿por qué lo hacen tan mal los políticos al frente de las campañas militares? Fue Clausewitz, el militar prusiano que mejor entendió la guerra, quien descubrió la clave de la cuestión hace ya más de dos siglos: "El primero, el supremo, el de mayor alcance de los juicios que se espera del estadista es establecer la clase de guerra en que se va a embarcar, sin confundirla ni intentar cambiarla por algo extraño a su naturaleza." Clausewitz nos explicó la diferencia entre la guerra total y la guerra limitada. ¿Entiende Trump que, mientras él baila torpemente en los mítines políticos en su país, el régimen asesino de Irán lucha por su existencia y sus malvados jerarcas lo hacen por sus vidas? Porque, si no es así, haría bien en enmendar la plana a Clemenceau y, como mal menor, volver a dejar la guerra en manos de los militares norteamericanos. Me parece muy probable que, si por ellos fuera, la contienda terminaría mañana.