La heredera de Silvia Tortosa, tras vender su casa de Puerta de Hierro: «Me voy a enterrar con ella»
2026-03-15 - 16:23
Más de un año después de la muerte de Silvia Tortosa , su legado vuelve a situarse en el foco mediático. La actriz dejó como heredera universal a su amiga Ana Congost, una decisión que en su momento sorprendió al entorno de la intérprete y que ahora vuelve a generar titulares tras las últimas declaraciones de la mujer encargada de gestionar su patrimonio. Congost ha revelado en el programa 'Y ahora Sonsoles' que ya ha vendido una de las propiedades más conocidas del legado de la actriz: el chalet que tenía en la exclusiva urbanización madrileña de Puerta de Hierro. Pero no ha sido ese movimiento inmobiliario lo que más ha llamado la atención, sino una confesión mucho más personal sobre el vínculo que la unía a la intérprete. «Yo heredé todo. Hasta su tumba», explicó durante su intervención televisiva. Y añadió una promesa que, según asegura, selló con la actriz antes de su muerte: «Me voy a enterrar con ella. Se lo prometí». La relación entre Silvia Tortosa y Ana Congost se remonta a finales de los años ochenta. Ambas se conocieron en la mítica discoteca Pachá Madrid, uno de los epicentros de la vida nocturna madrileña de la época. Congost acababa de llegar a la capital por motivos profesionales, vinculada al mundo de los eventos. Lo que comenzó como una conversación casual en la pista de baile terminó convirtiéndose en una amistad sólida que se prolongó durante décadas. Con el paso del tiempo, la actriz encontró en ella a una persona de absoluta confianza. Especialmente durante los últimos años de su vida, cuando su círculo más cercano se redujo y su amiga se convirtió en uno de sus principales apoyos. Cuando la intérprete falleció el 23 de marzo de 2024 en Barcelona, a los 77 años, dejó una fortuna cercana a seis millones de euros y decidió que fuera Congost quien heredara su patrimonio. Entre los bienes incluidos en la herencia se encontraba una de las propiedades más emblemáticas de la actriz: su vivienda en la urbanización Puerta de Hierro, una de las zonas residenciales más exclusivas de Madrid. Según explicó la propia heredera en 'Y ahora Sonsole's, la operación de venta se cerró el pasado mes de diciembre por un precio cercano a los dos millones de euros. La casa contaba con casi 400 metros cuadrados distribuidos en cuatro plantas, además de jardín y piscina. Durante años, aquella vivienda fue uno de los grandes orgullos de la actriz, que siempre explicó que representaba el resultado de toda una vida de trabajo en el cine, el teatro y la televisión. Pero el patrimonio heredado no se limitaba a propiedades o dinero. También incluía un elemento mucho más personal: el nicho donde descansan los restos de la actriz en el Cementerio de Montjuïc. Precisamente ese detalle ha sido uno de los más comentados tras las declaraciones de Congost. La heredera explicó que también recibió el nicho donde reposan los restos de la actriz y que su intención es compartir ese espacio cuando llegue el momento. «Yo heredé todo. Hasta su tumba», insistió durante su intervención televisiva. Y añadió: «Me voy a enterrar con ella. Se lo prometí». Según su relato, ambas hablaban con naturalidad sobre la muerte y la espiritualidad durante los últimos años de la actriz. De esas conversaciones nació la promesa que ahora asegura que cumplirá. A pesar de la polémica que rodeó el testamento, Congost niega que la herencia haya sido un problema para ella. «No es una herencia envenenada. Hacienda está por medio porque no éramos familia, pero para mí sigue siendo un regalo», explicó. Mientras tanto, el legado de Silvia Tortosa continúa generando titulares, no solo por el patrimonio que dejó tras de sí, sino por la intensa relación personal que unía a la actriz con la mujer que hoy custodia su memoria.