La Hiniesta preside este lunes la edición del cincuentenario del Vía Crucis de las Cofradías
2026-02-22 - 23:43
Llegó el primer lunes de Cuaresma. Un año más, y ya hace cincuenta del primero, las hermandades de penitencia de Sevilla celebrarán el Vía Crucis de las Cofradías en un acto organizado por el Consejo tan solemne como fijo en el calendario de las citas clave de este tiempo. Las naves de la Catedral hispalense acogerán de nuevo el rezo de las estaciones, que este año estará presidido por el Cristo de la Buena Muerte de la popular hermandad de la Hiniesta, una imagen que llevaba muchos años en la terna y que finalmente ha sido designada para este evento en el último año de Francisco Vélez al frente del Consejo. La elección del crucificado de San Julián coincide con el cincuentenario de la celebración del Vía Crucis por antonomasia de la capital hispalense, cuya primera edición tuvo lugar en 1976 con el Cristo de las Misericordias de Santa Cruz. Curiosamente, la hermandad de la Hiniesta puede presumir de que el suyo es el vía crucis más antiguo celebrado ininterrumpidamente —salvo en 2021 por la pandemia— de la ciudad, ya que se lleva realizando desde 1963, y que este año no se ha suprimido por el marcado carácter conventual que tiene y lo asentado que está en el calendario cofrade. El Cristo de la Buena Muerte ofrecerá este lunes una imagen distinta a la que nos tiene acostumbrados en esa cita de finales de enero o principios de febrero, cuando va en posición horizontal para poder adentrarse en espacios de escasa altura como el monasterio de Santa Paula o las Siervas de María. En esta ocasión, el crucificado irá erguido sobre las andas, es decir, tal y como se contempla el Domingo de Ramos y todos los días del año en su templo. Antes de anunciar tal decisión, la hermandad tuvo que realizar distintas mediciones dada la altura del Cristo y las dimensiones de la puerta de San Julián. Será, por tanto, la tercera vez que un crucificado presida el Vía Crucis de las Cofradías en posición vertical después de que la hermandad de Montserrat abriera la veda con éxito con el Cristo de la Conversión en 2019 y los Javieres hiciera lo propio con el Cristo de las Almas en 2023. Por su parte, el Cristo de la Buena Muerte irá iluminado por sus característicos hachones de cera tiniebla, que esta vez irán sobre sus antiguos portahachones , obra de Seco Velasco en metal plateado en 1952, vendidos en 1971 a la Vera Cruz de Tocina. Más de siete horas y media pasará en la calle la comitiva de la Hiniesta, que tiene prevista su salida de San Julián a las 16.15 horas para regresar al mismo punto a las 23.50 horas, al filo de la medianoche del martes. Una de las grandes novedades es que