La historia real de Vadim Baranov, la mano derecha de Putin en 'El mago del Kremlin'
2026-03-06 - 12:53
Hasta su defenestración en 2020, Vladislav Surkov fue uno de los principales ideólogos de Vladimir Putin y, por tanto, desempeñó un papel fundamental en la destrucción de la disidencia en Rusia, la caída de los oligarcas del país, la propaganda creada desde el Kremlin para influenciar la opinión pública en Occidente y, sobre todo, en la actuación de Moscú frente a las rebeliones separatistas que tuvieron lugar en diversas zonas de Ucrania. Ahora, Surkov es el modelo que inspira a Vadim Baranov, el protagonista ficticio de la nueva película de Olivier Assayas, El mago del Kremlin. "Yo no lo etiquetaría como un villano: hacerlo me parecería caer en una simplificación; lo interesante es preguntarse por qué actúa como lo hace", afirma sobre el personaje Paul Dano, encargado de darle vida. "Es un hombre que vio cómo su abuelo, un aristócrata, caía frente a los bolcheviques; que luego vio a su padre, un comunista, verse barrido por la disolución del régimen; y que, para no acabar como ellos, tuvo que renunciar a sus aspiraciones artísticas para adaptarse a la nueva realidad política rusa", explica. Qué cuenta 'El mago del Kremlin' Escrita a medias entre Assayas y el aclamado autor Emmanuel Carrère a partir de la novela homónima de Giuliano da Empoli, la película deja que Baranov cuente su vida en primera persona, desde sus años de universidad en los albores de la era postsoviética y pasando tanto por sus años como director televisivo como por su decisivo rol en la transformación de un burócrata aparentemente gris apellidado Putin –impecablemente encarnado por Jude Law– en un nuevo zar. El viaje de Baranov es un recorrido con paradas en la guerra de Chechenia, el hundimiento del submarino Kursk, la llamada ‘revolución naranja’ y los juegos olímpicos de Sochi, y funciona como crónica de la construcción del imperio más temible del siglo XXI. "Hemos querido contar la historia de una semilla que fue plantada y que con el tiempo ha crecido hasta convertirse en el mundo político en el que hoy vivimos, donde se confunden la verdad con la mentira y la ideología con la manipulación", explica Assayas. "Asimismo, El mago del Kremlin habla de los mecanismos y las consecuencias de la búsqueda del poder a toda costa", remata. Aunque los elementos ficticios de su relato difieren notablemente de los del libro original, el director francés asegura haber sido extremadamente fiel a los detalles históricos y políticos. "Siempre he dado por hecho que la película tiene un gran potencial para ser cuestionada y atacada y, para no elevarlo, me aseguré de que resultara absolutamente creíble".