La iglesia modernista de Málaga donde se depositarán las cenizas de Antonio Tejero
2026-02-26 - 11:53
España se sorprendía ayer con la noticia de la muerte de Antonio Tejero, el ex teniente coronel de la Guardia Civil y principal autor del intento de golpe de Estado del 23-F, justo el mismo día en el que el Gobierno desclasificaba más de un centenar de documentos sobre ese golpe de Estado fallido. Tejero falleció a los 93 años, en la ciudad valenciana de Alzira, pero sus origenes los encontramos en Málaga. Es precisamente en esa provincia donde descansarán sus cenizas, concretamente en la parroquia de San Andrés Apóstol, situada en la localidad de Torre del Mar, donde pasó alguna temporada. El templo se ubica en el muncipio de Vélez-Málaga y en él se encuentran las cenizas de su mujer, Carmen Díez, ya que la familia de Tejero tiene allí una propiedad en el espacio de columbarios. Un templo sencillo de estilo modernista Torre del Mar debe su fama a la calidad de sus playas y su animado paseo marítimo. En el corazón de la localidad, en la calle Virgen del Rocío, se alza la parroquia de San Andrés Apóstol, construida allí a finales de la década de 1960 ante el gran desarrollo urbanístico y el crecimiento demográfico del lugar. Allí se ubicaba antaño una iglesia neomudéjar que se había quedado pequeña para una población que no paraba de aumentar, por lo que se tomó la decisión de derribarla y construir un nuevo edificio. El templo se diseñó en estilo modernista, con una planta basilical y "en la línea de los preceptos del Concilio Vaticano II en lo que respecta a la disposición y decoración", detallan desde Turismo de Velez-Málaga. Así, la iglesia se caracteriza por la simplicidad y la austeridad. Los muros exteriores están pintados de blanco, con una decoración sencilla sobre la puerta principal, a la que se llega subiendo una pequeña escalinata. Por su parte, el interior es diáfano, ya que no presenta ni pilares y columnas intermedias. La vista es limpia hacia el único altar, "los adornos y ornamentos tradicionales son considerados como obstáculos para la "correcta" adoración, por lo que fueron llevados al minimalismo", detallan. El elemento más llamativo es una talla de Cristo Crucificado obra del maestro imaginero sevillano Francisco Buiza Fernández.