La Iglesia se mueve por y con las familias
2026-03-24 - 15:00
El Papa León ha decidido convocar en octubre de 2026 a los presidentes de las Conferencias Episcopales de todo el mundo, para abordar juntos los pasos necesarios para anunciar el Evangelio a las familias de hoy. Lo ha anunciado en un mensaje con motivo del décimo aniversario de la Exhortación Apostólica del Papa Francisco 'Amoris Laetitia', fruto de tres años de intenso diálogo, no siempre pacífico, desplegado en dos sesiones del Sínodo de los Obispos. León XIV muestra una clara línea de continuidad y renovación que arranca del Concilio Vaticano II. En su constitución Lumen Gentium, el Concilio afirma que la familia es «el fundamento de la sociedad » y explica que, mediante el sacramento del matrimonio, los esposos cristianos constituyen una especie de «Iglesia doméstica» cuya misión esencial es la educación y la transmisión de la fe. Siguiendo el impulso conciliar, las dos Exhortaciones apostólicas, 'Familiaris consortio' de san Juan Pablo II, en el lejano 1981, y 'Amoris laetitia' de Francisco , en 2016, han desarrollado el cuidado pastoral de la Iglesia al servicio del precioso don de las familias. Y lo han hecho en un periodo de profundos cambios antropológicos y culturales, a veces traumáticos, que han exigido a la Iglesia profundizar su mirada sobre el matrimonio y la familia para proclamar mejor su verdad, para acompañar a las propias familias en sus dificultades, y para colocarlas en el centro de la tarea misionera, porque hay lugares y circunstancias en los que la Iglesia sólo puede llegar a ser sal de la tierra a través de los fieles laicos y, en particular, de las familias. La convocatoria del Papa para el próximo mes de octubre se inscribe en esa tensión, y no tiene nada que ver con una supuesta emergencia, ni tampoco con la búsqueda de recetas que no existen. Lo que sí manifiesta es el estilo de León XIV de asumir y relanzar el camino de la Iglesia , también en un tema medular como es el del matrimonio y la familia, escuchando, en este caso, a los presidentes de las conferencias episcopales de los cinco continentes. Este diálogo permitirá valorar lo que se ha avanzado, lo que, quizás, no haya funcionado, y también dar nuevos pasos. El propio León ha elegido cuidadosamente los pasajes de la AL para este mensaje. Ha subrayado, por ejemplo, que «el amor en el matrimonio siempre da vida», no en una especie de mundo ideal, sino precisamente «en su realidad terrena», con sus dolores y limitaciones, dentro de la gran compañía de la Iglesia. Este es también un gran mensaje, encarnado en las familias cristianas (a las que agradece su impagable testimonio), que el mundo necesita oír (y ver), de manera acuciante, en este momento de la historia.