TheSpaineTime

La joven recibirá este jueves la eutanasia tras meses de batalla judicial con su padre, que se opone: "Lo tuve claro desde el principio"

2026-03-25 - 19:40

Noelia Castillo Ramos recibirá este jueves la eutanasia y morirá de manera digna, tal y como lleva pidiendo desde abril de 2024. La lucha en los tribunales con su padre, que se opone a que la reciba, ha retrasado que se le practicase antes. Tres meses después de solicitarla, la Comissió de Garantia i Avaluació de Catalunya (CGAC), que se encarga de avalar o no las solicitudes, la aceptó. Fue entonces cuando empezó una batalla judicial por parte de su progenitor para paralizarla y que acabó este martes con el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) dando luz verde a que se le practicase. "Simplemente quiero dejar de sufrir y punto", dijo la joven de 25 años, que sufre un trastorno límite de la personalidad y que en 2022 se quedó parapléjica tras intentar suicidarse precipitándose desde un quinto piso después de sufrir dos agresiones sexuales, una por parte de su exnovio y otra grupal. Pese a la oposición de su progenitor y su familia, aseguró que es su decisión. "Lo tuve claro desde el principio", aclaró en el programa Y ahora Sonsoles de Antena 3. "Nadie de mi familia está a favor de la eutanasia. Soy un pilar de la familia. Yo les dejo sufriendo. Pero, ¿y mi sufrimiento? La felicidad de un padre, una madre o una hermana no tiene que estar por encima de la de una hija o de la vida de una hija", argumentó Noelia, que no estará acompañada por su madre en el momento en el que le practiquen la eutanasia, a pesar de la petición expresa de esta: "Me dijo que igual que me ha visto nacer, me quiere cerrar los ojitos. Pero la respuesta es no". En el caso de su padre, no estará presente ni en el momento de su fallecimiento ni en su entierro, ya que se opone. El progenitor, representado por Abogados Cristianos, ha agotado todas las vías judiciales posibles para evitar que la decisión de Noelia se lleve a cabo. Algo que la joven no comprende: "No entiendo por qué me quiere viva si no me hace caso", aseguró en la entrevista. Este caso ha provocado un debate público que ha ido un paso más allá del que suele suscitar la eutanasia, ya que quien lo solicita sufre de una enfermedad mental, además del padecimiento físico. Años de batalla judicial La batalla ante la justicia empezó el 18 de julio de 2024, cuando el padre recurrió la resolución de la Comissió de Garantia i Avaluació de Catalunya (CGAC) que concedió la eutanasia a Noelia. Tras este recurso, el juzgado acordó de inmediato suspender la aplicación de forma cautelar. Posteriormente, lo rechazó al considerar que el progenitor no estaba legitimado para recurrir la resolución, ya que la joven era mayor de edad y no estaba incapacitada. Es más, se concluyó que Noelia sí tenía capacidad plena para solicitar la eutanasia y que cumplía todos los requisitos necesarios para que se le concediera. Después de esta negativa, el padre apeló ante el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC). En este caso, sí le reconocieron su legitimación para recurrir, pero se rechazó su recurso porque de ninguna de las pruebas se desprendía la ausencia de capacidad de la hija, sino todo lo contrario. Es decir, tanto el juzgado que dio luz verde a la eutanasia de la joven como el TSJC concluyeron que no se había constatado la "falta de capacidad" de Noelia a la hora de desestimar su petición, y que su decisión de solicitarla se había mantenido firme desde abril de 2024. Ante este escenario, el padre insistió al Tribunal Supremo, donde argumentó que no había quedado acreditado que su hija sufría una enfermedad incurable, o un padecimiento grave, crónico e imposibilitante. También que no concurría conformidad libre, voluntaria y consciente al presentar antecedentes psiquiátricos graves. Sin embargo, el Supremo decidió inadmitir su recurso por falta de interés casacional, ya que el hombre pretendía que se analizasen de nuevo las pruebas, algo que no es posible. Un mes después, el Constitucional inadmitió su último recurso, en el que el padre volvía a pedir suspender de forma cautelarísima la eutanasia y alegaba que la joven padece "trastornos mentales" y de la "personalidad", y que cuenta con un historial de "antecedentes psiquiátricos". Petición 'in extremis' para paralizarla A falta de 24 horas para que se le practique la eutanasia a Noelia, el padre ha vuelto a pedir ante el juzgado penal responsable del caso que adopte medidas cautelarísimas para exigir que la joven se someta a tratamiento psicológico y psiquiátrico previo. Los abogados han detallado que Noelia tenía una discapacidad reconocida del 67% por enfermedad mental antes de que se intentase suicidar y que, después del incidente que la dejó en silla de ruedas, su discapacidad solo aumentó al 74%. Un hecho que, según los abogados, "evidencia que el problema de fondo es psiquiátrico" y por el que han denunciado que no esté siguiendo ningún tratamiento psicológico o psiquiátrico.

Share this post: