La joya oculta de Gales: casas de colores, un castillo medieval y senderismo frente al Océano
2026-01-25 - 21:05
Gracias a sus verdes paisajes y abruptos acantilados, el País de Gales puede alardear de contar con algunas de las joyas naturales más impresionantes de Europa. Pero es imposible hablar de este destino sin echar un vistazo a sus castillos. Y es que este país también destaca por tener la mayor cantidad de castillos por metro cuadrado del mundo, construcciones que rivalizan en belleza y grandiosidad con los que tenemos en España. Uno de los más destacados se encuentra en Beaumaris, un precioso pueblo pesquero que te animamos a visitar porque es uno de los lugares más desconocidos y con más encanto de esta tierra de leyendas. El mejor castillo de Gran Bretaña El territorio de Gales no solo está repleto de impresionantes castillos, también de reconditas localidades costeras y villas medievales que parecen rescatadas de cualquier cuento. Pero el pueblo de Beaumaris cuenta con una particularidad histórica que lo distingue de cualquier otro: fue el lugar que eligió Eduardo I para levantar el último de sus castillos en su intento por controlar a los galeses. Y esta joya patrimonial, que desde el punto de vista arquitectónico está considerado como el mejor castillo de Gran Bretaña, será nuestra primera toma de contacto con este pueblo costero. Patrimonio Mundial por la Unesco, fue levantado en el siglo XIII y es la fortificación más grande y ambiciosa de su época. Con unas proporciones perfectas, tuvo un papel relevante hasta el siglo XVII, momento en el que fue abandonado y cayó en ruinas. Cuenta con una doble muralla y un foso diseñados según las mejores técnicas defensivas medievales, aunque terminó siendo un proyecto arquitectónico que no acabó de completarse. Beaumaris, el pueblo galés de casas en tonos pastel Y si es verdad que una de las razones que nos lleva hasta este pueblo es su fantástico castillo, Beaumaris es también un lugar acogedor, de calles tranquilas, salpicadas con casas de campo, muchas de ellas pintadas en suaves tonos pastel. En este destino costero encontrarás una mezcla de estilos medieval, georgiano y victoriano. Y aunque en su nombre Beaumaris no tenga nada de galés, sí lo tiene en su carácter, en sus gentes y en el ambiente que encontrarás en sus calles. Tras recorrer la calle principal, repleta de tiendas, nos acercamos hasta la iglesia gótica de Santa María y San Nicolás, del siglo XIV y dedicada a los pescadores del lugar. Otro de los lugares que no hay que perderse es la prisión local, donde se puede conocer la situación en la que vivían los reclusos en el siglo XIX. Las vistas desde el muelle victoriano A solo unos pasos del centro se encuentra uno de los lugares más pintorescos de este destino: el muelle de Beaumaris. Se construyó a mediados del siglo XIX y es un enclave perfecto para disfrutar de magníficas vistas del estrecho de Menai y Snowdonia. Además cuenta con asientos para pasar un rato de lo más relajado. Otra de las zonas con más encanto es el paseo marítimo que también merece la pena recorrer sin prisas. El Sendero de la Costa de Gales Pero el muelle es solo uno de los lugares de este destino donde disfrutar de panorámicas privilegiadas. Y ya que estamos en un territorio de naturaleza impactante, te proponemos que lo aproveches al máximo. Una de las mejores formas es recorriendo algún tramo del popular Sendero de la Costa de Gales que rodea la isla. Encontrarás toda la senda costera perfectamente señalizada. Una de las opciones es girar a la izquierda en el paseo marítimo de Beaumaris y seguir el camino junto al mar que conduce a Penmon Point, donde encontrarás un faro y maravillosas vistas a la isla Puffin. El trayecto son poco más de 7 kilómetros de ida y vuelta.