La ley del PP contra el burka compromete al PSOE y se diferencia de Vox
2026-02-20 - 03:33
El Partido Popular se emplea en construir su propia narrativa en materia de inmigración para competir electoralmente con Vox sin mimetizar sus discursos. El Grupo Parlamentario Popular empezó la semana apoyando la toma en consideración de la proposición de ley de Vox para prohibir el velo integral en el espacio público —que decayó por falta de apoyos— y la termina registrando en Congreso y Senado sus propias iniciativas en esta línea. El PP no solo marca así distancias con Vox, sino que busca desactivar que la izquierda frustre nuevamente el debate parlamentario sobre regular el burka y el niqab bajo el pretexto de la xenofobia. Las diferencias entre las propuestas de PP y Vox son significativas. La principal es que el partido de Alberto Núñez Feijóo fundamenta la prohibición únicamente en la defensa de la igualdad entre hombres y mujeres. Mientras, Vox también aborda la protección de la dignidad de las mujeres, pero refuerza su exposición de motivos con una vinculación directa entre inmigración y delincuencia. La formación de Santiago Abascal usa además referencias como «fuerte influencia islamista»; «llegada masiva de inmigrantes» o «la circulación masiva de personas con el rostro cubierto entraña graves peligros para la seguridad ciudadana». El PP no relaciona el velo integral con la inseguridad de forma directa. Aunque sí cita brevemente la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana para recordar que el ordenamiento jurídico contempla la obligatoriedad de identificarse en el espacio público cuando hay razones fundadas para ello y lo contario es un peligro: «El uso de elementos que impiden la identificación supone un riesgo claro para la prevención del delito, la protección de los derechos de terceros y el mantenimiento de la convivencia». También difieren en las consecuencias de infringir la prohibición. El PP quiere sancionar con infracciones administrativas, mientras que Vox busca endurecerlas hasta la expulsión de extranjeros. Para los populares, el incumplimiento se consideraría infracción leve, con multa de 100 euros y con reiteración de hasta 600. Plantean que quien incite al incumplimiento sería sancionado también con 600 euros. La autoridad competente podrá ofrecer alternativas a la sanción económica, como la participación voluntaria en programas públicos de sensibilización, formación o integración social. Vox distingue entre el uso voluntario (sanción administrativa) y la imposición forzosa (penal) del burka o niqab. Plantean sancionar el uso como infracción leve, que podría convertirse en grave si hay reiteración. Incluso quieren endurecer la ley hasta la posibilidad de expulsar del territorio nacional si las infracciones graves las cometen extranjeros. Además, si su utilización es impuesta a la mujer por alguien mediante violencia, intimidación o coacción, Vox propone modificar el Código Penal para tipificarlo con pena de prisión. Esta se agravará cuando haya menores implicados, armas o tuvieren lugar en el domicilio común o en el de la víctima. «La prohibición del velo integral no es contra una fe, es contra la invisibilidad forzada», expresó el martes en el pleno Ester Muñoz, portavoz del PP en el Congreso, que recalcó: «España es una nación que ha avanzado demasiado en derechos para la mujer, y no vamos a retroceder ahora».