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La localidad de Francia con un bonito casco medieval y uno de los castillos más bellos de Bretaña

2026-02-07 - 18:26

En un mundo marcado por las redes donde todo se comparte, parece imposible que quede algún rincón 'secreto' por descubrir. Da igual que pongamos la vista en España o fuera de nuestras fronteras, cada vez resulta más difícil localizar lugares originales y tranquilos donde disfrutar a gusto y sin multitudes. Así que te proponemos apostar por destinos nuevos y que pongas el foco en Vitré, una preciosa villa francesa declarada 'Ciudad de Arte e Historia' con preciosas casas de entramado de madera y un castillo considerado una obra maestra medieval. Esta fascinante ciudad de la Bretaña francesa se encuentra fuera de las rutas más turísticas y a media hora de la histórica ciudad de Rennes. Vitré, el secreto mejor guardado de Bretaña Lo primero que llama la atención de Vitré es la silueta de su magnífico castillo que encaramado en un promontorio domina la ciudad imponiendo su poderío con sus majestuosas torres y torreones. Para llegar hasta esta fortaleza que parece sacada de un cuento infantil hay que recorrer un entramado de encantadoras calles adoquinadas. Ya frente a esta magnífica construcción, que es uno de los mejores ejemplos de arquitectura militar medieval de toda Bretaña, llama la atención el puente levadizo y levantando la vista, las torres con tejados puntiagudos. Tras la visita al castillo de Vitré nos dirijimos a la Place Notre-Dame donde se encuentra la iglesia del mismo nombre, del siglo XV y una fachada ricamente decorada que fue financiada por los comerciantes de ultramar. Está rodeada de casas también del siglo XV, con porches muy bien conservados. Un recorrido por sus tranquilas calles El paseo continúa por estrechas callejuelas entre coloridas fachadas que nos recuerdan como era la vida siglos atrás. La calle de la Baudrairie es una de las más bellas del centro histórico, adoquinada y con una ligera pendiente, ofrece una perfecta combinación entre pasado y presente. Lo más destacado que encontrarás aquí son las casas de los comerciantes, en distintos colores y perfectamente conservadas, con las plantas bajas ocupadas por tiendas y las superiores dedicadas a vivienda. Fueron construidas en los siglos XVI y XVII y hoy perduran como si no hubiese pasado el tiempo ofreciendo una atmósfera de otra época. La rue d ́En Bas Pero es en la Calle Baja (rue d’En Bas) donde podrás admirar algunas de las casas de entramado de madera y tejados de pizarra más pintorescas. Esta calle da a la a la Place Saint-Yves, por donde antiguamente se entraba a la ciudad amurallada. Desde aquí dirígete hasta el Paseo de las Lavanderas que se encuentra junto al río Villaine, un lugar muy tranquilo y repleto de vegetación donde captar algunas de las mejores vistas del castillo. Una sorpresa a cada paso A estas alturas ya te habrás dado cuenta que no son pocas las calles con encanto y muchas las fotos que no vas a parar de tomar durante el recorrido por Vitré. Y seguro que tampoco pasas por alto la preciosa Maison de l’Isle, que gracias a su peculiar forma se puede rodear y tomar instantáneas desde todos sus ángulos. Se encuentra en la rue de la Poterie (la calle de la Cerámica). Aquí también verás numerosas tiendas de diseñadores y restaurantes locales, donde probar la gastronomía de este destino, con delicias típicas como la galette-saucisse (que es un típico sandwich bretón) o la roulade Sévigné, un rollo de carne con setas, nueces y pimienta que se suele servir acompañado de manzanas. El viaje a Vitré se completa con un paseo por las murallas de la ciudad (siglo XIII) que rodean el casco antiguo y forman parte de este patrimonio excepcional ofreciendo una preciosa panorámica de la campiña bretona.

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