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La última pieza que completaba el puente del Centenario

2026-02-19 - 06:23

El 19 de febrero de 1991 se colocó la última dovela del tablero del puente del Centenario que unía ambas orillas a casi cincuenta metros de altura. A diferencia de lo que ocurre con la costosísima y más lenta aun sustitución de los tirantes y ampliación de los carriles de tráfico rodado, a la que no se le ve el final tras el último parón, el último paso sobre el Guadalquivir antes de su desembocadura tenía una fecha marcada en rojo en el calendario en la que tenía que estar operativo: 20 de abril de 1992 , día inaugural de la Exposición Universal. Y ningún contratiempo podía frenar la maquinaria estatal dispuesta para convertir a Sevilla en el escaparate universal de la nueva España que había dejado atrás la dictadura. Así que el 19 de febrero de 1991, el ministro de Obras Públicas y Urbanismo, Sáenz de Cosculluela , estaba a pie de obra para presidir la colocación de la última pieza del puente. El titular del MOPU se hizo acompañar del presidente de la Junta, Manuel Chaves ; el delegado del Gobierno, Alfonso Garrido ; y el alcalde de la ciudad, Manuel del Valle , quienes siguieron las explicaciones sobre los paneles del director de la obra y responsable territorial de carreteras del Ministerio, el ingeniero Emilio Miranda. La obra en sí suponía completar el tablero atirantado del puente, que se había construido avanzando desde las dos orillas. El cajón metálico de nueve metros de largo venía a unir definitivamente ambos viaductos de acceso, aunque estaba pendiente del encofrado interior y el hormigonado. El puente del Centenario, por la dársena portuaria que le da nombre, construida en 1972 como hito del centenario de la Junta de Obras del Puerto, sin relación alguna con la gesta colombina de 1492, seguía un proyecto de los ingenieros José Antonio Fernández Ordóñez y Julio Martínez Calzón, descrito como «un singular alarde de ingeniería basado en gigantescos pilares de altura superior a la Giralda, de los que cuelga un tablero situado a cincuenta metros sobre el río para permitir el tráfico fluvial». El gálibo vertical (distancia del tablero a la lámina de agua) se había calculado para que el buque escuela de la Armada, el 'Juan Sebastián de Elcano' pudiera remontar el Guadalquivir y atracar en Sevilla, hecho que no se ha producido en los 35 años transcurridos. La noticia del periódico avanzaba la fecha del verano para que el paso sobre el río de la circunvalación SE-30 quedara plenamente operativo, pero al final hubo que esperar hasta noviembre para su entrada en servicio. El último párrafo de la información publicada por ABC con tal motivo da idea del error garrafal en el cálculo de las previsiones de uso: «De cara a la celebración de la Expo, las previsiones de tráfico apuntan a que la intensidad media diaria, en días punta, por el puente será de 65.000 vehículos , cifra que pasada la muestra bajará a una media de 30.000». A principios de esta década, cuando se decidió sustituir los tirantes del tablero por fatiga de los materiales, el propio Ministerio de Fomento reconocía en la información de la obra del puente del Centenario una intensidad de más de 100.000 vehículos por día .

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