La mala experiencia de una joven tras formar parte de un jurado popular: "Acabé llorando delante de todos"
2026-03-16 - 11:53
La selección de los miembros de un jurado popular se hace de manera aleatoria cada dos años. Solo se necesita ser español, mayor de edad, residir en la provincia y estar en pleno ejercicio de derechos políticos, por lo que puede tocarle a cualquier persona. Sin embargo, lo que no se podría haber imaginado Paula Baena es que a sus 21 años acabaría siendo parte de ello. Así, a través de su perfil de TikTok la joven explicó cómo vivió aquella experiencia de la que no tiene un buen recuerdo. "No tenía una mentalidad madura y adulta. En casa de mis padres llega una carta certificada y veo que me había tocado completamente al azar ser jurado popular de un homicidio", explicó. Como así descubrió Baena, al ser llamada para formar parte del jurado, estaba obligada a formar parte de él. De hecho, en el trabajo no solo se permite, sino que no entra dentro de las vacaciones y solo podía ausentarse con un justificante médico. Por ello, tras comprobar que todo estaba en orden, acabó cumpliendo con sus obligaciones como ciudadana. Aunque, como así señaló, ella no quería formar parte del proceso. "Entró el acusado y me dio muy mal rollo, tenía pánico de que esta persona se quedase con mi cara. Era un tipo que mató a otro por la calle totalmente al azar; estaba borracho y un señor que iba a trabajar por la mañana acabó con su vida. Me da una pena terrible", explicó. El juicio duró en total cinco días en los que tanto ella como los asistentes lo pasaron "muy mal". De hecho, Paula describió la situación como "muy desagradable", pues no era capaz de aguantar la pena al ver todas las pruebas que había en contra del presunto asesino. Por ello, una vez llegó el día de la liberación, para ella fue de "película". En el último día para que el jurado pudiera reflexionar al respecto del crimen y la sentencia, tenían que pasar una serie de horas incomunicados, por lo que les aconsejaron que se llevaran ropa de cambio. Sin embargo, ella se olvidó por completo. "Juro que soy una persona responsable, pero fui al juzgado ese día y no me llevé la maleta", lamentó recordando los nervios que pasó. Y es que tal fue su malestar que un hombre tuvo que sustituirla. "Acabé llorando delante de todo el jurado", recordó. Aunque, en compensación, cada día que pasó como miembro del jurado ganó entre 50 y 70 euros. El vídeo alcanzó en apenas unos días casi 361.000 visualizaciones y no fueron pocos los comentarios que recibió al respecto. "Estoy en contra de los jurados populares, ¿para qué están los profesionales?", "en verdad me da FOMO", "tengo 29 años y creo que lloraría también" o "yo me hubiera mareado con las pruebas" fueron algunos de los mensajes más destacados.