La mitad de las familias españolas cometen un error grave con las sillas infantiles
2026-03-24 - 11:50
Los datos actuales facilitados por la Comisión Europea revelan que el 54% de las familias españolas utiliza de forma incorrecta los sistemas de retención infantil, un error que compromete gravemente la protección de los menores en carretera. Con el inicio de las vacaciones de Semana Santa y el consecuente aumento de los desplazamientos de largo recorrido, la atención sobre la seguridad vial infantil se vuelve más crítica que nunca. En España, la legislación obliga a que todos los menores que midan menos de 135 cm viajen en un sistema de retención infantil adecuado a su talla y peso. Además, desde septiembre de 2024, únicamente se pueden comercializar sistemas de retención infantil homologados bajo la normativa europea ECE R129. Elegir la silla adecuada, instalarla correctamente y usarla de forma apropiada son clave para la seguridad de los niños en el coche. Además, en periodos de mayor movilidad, como Semana Santa, también es recomendable planificar con antelación el viaje, hacer paradas frecuentes, mantener el habitáculo a una temperatura agradable y evitar objetos sueltos que puedan distraer o aumentar riesgos. Pequeños detalles que ayudan a que los viajes en familia sean más seguros y cómodos. Ante este escenario, la marca especialista CYBEX subraya que la mayoría de las deficiencias detectadas no provienen del dispositivo en sí, sino de fallos evitables durante su instalación o en el uso cotidiano. Uno de los puntos más delicados reside en el ajuste del arnés, que a menudo se deja demasiado holgado. Para que la retención sea efectiva ante un frenazo o impacto, solo debe existir el espacio de un dedo entre la cinta y el cuerpo del niño; una forma sencilla de comprobarlo es intentar «pellizcar» el tejido, algo que resultaría imposible si la tensión fuera la adecuada. En este sentido, la eficacia del sistema se ve drásticamente mermada si el menor viaja con abrigos gruesos, ya que el volumen de la prenda impide que las correas se ciñan correctamente al cuerpo. La correcta adaptación de la silla al crecimiento del pequeño es otro factor determinante para su seguridad. El reposacabezas debe ajustarse de modo que quede siempre unos dos centímetros por encima de los hombros, garantizando así una protección integral de la cabeza y el cuello. Asimismo, es fundamental vigilar la transición hacia el sentido de la marcha. Aunque la normativa exige mantener al niño de espaldas hasta los 15 meses y 76 cm de altura, los expertos recomiendan prolongar esta posición en sentido contrario a la marcha hasta los 4 años, dado que ofrece una protección superior para la columna vertebral y la zona cervical. En el apartado técnico de la instalación, el sistema ISOFIX juega un papel protagonista, aunque su uso requiere una verificación rigurosa de los anclajes al vehículo. Resulta vital confirmar que el dispositivo esté perfectamente pegado al respaldo del asiento y que los indicadores visuales —ya sean mecánicos o mediante asistentes LED en modelos avanzados— muestren el color verde de conexión segura. Por último, se hace un llamamiento a evitar el uso de sillas de segunda mano, cuyo historial es desconocido y podrían haber sufrido daños estructurales en incidentes previos, y a verificar que el modelo utilizado cumple con la normativa europea ECE R129, vigente y obligatoria para la venta desde septiembre de 2024.