La morosidad de la banca sigue a la baja y marca un nuevo mínimo desde la crisis financiera de 2008
2026-01-26 - 10:39
La morosidad de la banca española continúa en zona de mínimos desde la crisis financiera de 2008. La ratio de dudosos cerró noviembre en el 2,78%, lo que supone su cifra más baja desde septiembre de 2008, coincidiendo con la quiebra de Lehman Brothers, que desató una crisis financiera global. La reducción se produce tanto en comparativa mensual, dado que en octubre se situó en el 2,84%, como interanual, ya que en noviembre de 2024 cerró en el 3,38%, según los últimos datos publicados por el Banco de España (BdE). La evolución a la baja obedece al menor volumen de crédito dudoso, que cierra en los 34.211 millones, frente a los 40.297 millones de hace doce meses. Con respecto a octubre, el volumen de préstamos morosos se reduce en 312 millones. El crecimiento económico y el dinamismo del mercado de trabajo con un nivel de afiliados a la Seguridad Social que se acerca a los 22 millones de afiliados, presionan esta tasa a la baja. El pico más alto de toda la serie histórica se contabilizó en agosto de 2014, cuando la morosidad rebasó el 14,2%. Desde entonces, la reducción ha sido paulatina y tras un breve 'impasse' a principios de 2024 en el que experimentó una reversión al alza, la tendencia ha sido desinflacionaria a medida que el BCE comenzó con las bajadas de los tipos de interés. El instituto emisor diferencia entre la morosidad agregada de entidades, cajas y cooperativas (cajas rurales) y las financieras de consumo. La primera registra de nuevo su cota más baja en 17 años tras colocarse en el 2,69%, gracias a que los créditos impagados bajan en 330 millones en tan sólo un mes, hasta los 31.660 millones. Hace un año alcanzaba los 37.211 millones. Parte de esta caída también se explica por la mayor concesión de crédito a las familias, cuyo saldo vivo repuntó en noviembre hasta los 723.660 millones después de crecer a su mejor ritmo en 17 años. En el caso de las financieras de consumo, que tradicionalmente suele ser más elevada, repuntó en noviembre desde el 5,49% al 5,43%, porcentaje que en la práctica se traduce en 17 millones más, con 2.361 millones. No obstante, retrocede desde el 6,72% que contabilizaban en el undécimo mes de 2024. Este tipo de préstamos, asociados a la financiación de bienes de consumo, vive una escalada de demanda, con tasas de crecimiento a doble dígito. En concreto, en ese mes se disparó por encima del 12,56% y rebasó los 114.000 millones, su mayor avance desde antes de la pandemia. Límites a los intereses del crédito al consumo El Gobierno aprobó hace unas semanas el anteproyecto de ley por el que limita por primera vez en España los costes de financiación de los préstamos al consumo. Esta nueva regulación busca poner un techo a los intereses con la creación de dos regímenes para los costes asociados al crédito al consumo. Por un lado, se establece uno general en el que el interés expresado en términos de TAE no podrá superar un tipo máximo en función del importe que se solicite. Para calcularlo se tomará el tipo medio del crédito al consumo y se le añadirá un margen diferencial. Para créditos iguales o inferiores a 1.500 euros el tipo será de 15 puntos porcentuales; entre los 1.500 y los 6.000 se fijará en 10 puntos y será de ocho puntos para créditos de más de 6.000 euros con un plazo de vencimiento inferior a ocho años y de seis puntos para los préstamos de esa misma cuantía que venzan más allá de los ocho años. Hasta que el nuevo sistema esté operativo, el Gobierno ha fijado un tope temporal en el 22% tanto para nuevas operaciones como para la liquidación de transacciones con tarjetas 'revolving' ya existentes.