La NASA completa con éxito la prueba clave previa al lanzamiento de Artemis II y activa la cuenta atrás
2026-02-20 - 07:43
Volver a la Luna ya no es solo un objetivo simbólico. Para la NASA, el programa Artemis representa el paso previo a establecer una presencia humana sostenida en nuestro satélite y, más adelante, viajar a Marte. Pero no está siendo un camino de rosas. Las dificultades llegaron ya con la primera misión. Artemis I, que voló sin tripulación y sirvió como banco de pruebas del cohete Space Launch System (SLS) junto a la nave Orion, acumuló años de retraso antes de despegar. El desarrollo del cohete comenzó a principios de la década de 2010 y, en los primeros calendarios oficiales, su vuelo inaugural se situaba en torno a 2016 o 2017. Sin embargo, problemas de desarrollo, ajustes técnicos, sobrecostes presupuestarios y, más tarde, el impacto de la pandemia en la industria aeroespacial fueron empujando la fecha varios años. El lanzamiento no se produjo hasta noviembre de 2022, tras cancelar la NASA varios intentos debido a fugas de hidrógeno líquido detectadas durante la carga de combustible —aunque también surgieron incidencias relacionadas con sensores de temperatura en los motores principales y el mal tiempo—. Ahora, la agencia se encuentra de nuevo en un momento crítico. Artemis II, que también lleva años acumulando retrasos —inicialmente, en fases tempranas de planificación, se planteó un lanzamiento entre 2019 y 2021—, encara su recta final. Tras volver a vivir un fallo similar al de la misión previa (fugas de hidrógeno líquido en el wet dress rehearsal), la NASA ha anunciado que ha completado con éxito el segundo intento de esta prueba crítica de carga de combustible del cohete. Las operaciones se han iniciado en la rampa de lanzamiento, un avance técnico imprescindible antes de autorizar el despegue. Una prueba decisiva: más de 2,6 millones de litros de combustible El ensayo, conocido como wet dress rehearsal, simula las horas previas al lanzamiento real. En él, los equipos cargan el cohete con propelentes criogénicos —oxígeno e hidrógeno líquidos a temperaturas extremas— y ejecutan la cuenta atrás sin llegar a encender los motores. Durante la prueba de esta madrugada, los equipos de tierra han cargado más de 2,6 millones de litros de combustible en el Space Launch System y en la nave Orion, ya preparados en el Complejo de Lanzamiento 39B del Kennedy Space Center, en Florida. La carga de hidrógeno líquido es uno de los puntos más delicados. Se almacena a unos -253 oC y cualquier mínima variación puede provocar evaporaciones o pequeñas fugas. En ensayos anteriores, la NASA detectó fugas en las conexiones, un problema recurrente en este tipo de sistemas debido a las bajísimas temperaturas y a la naturaleza volátil del hidrógeno. Según la agencia, las modificaciones aplicadas —incluida la sustitución de sellos y ajustes en los procedimientos— han permitido mantener las concentraciones de gas dentro de los límites de seguridad establecidos. Además, los equipos ejecutaron dos secuencias completas de cuenta atrás terminal para verificar que todos los sistemas del cohete, de la nave Orion y de la infraestructura de tierra responden como deben. Qué cambia tras esta prueba Superar este ensayo no significa que el lanzamiento sea inmediato, pero sí desbloquea una fase clave: el inicio formal de las operaciones finales en la rampa. La NASA analiza ahora los datos recogidos durante la prueba para confirmar que no existen anomalías. Paralelamente, la tripulación de Artemis II iniciará de nuevo su cuarentena previa al vuelo, un protocolo estándar para reducir el riesgo de enfermedades antes de una misión espacial. Recordamos que Artemis II será la primera misión tripulada del programa y enviará a cuatro astronautas en un viaje de aproximadamente diez días alrededor de la Luna. No aterrizarán en la superficie, pero sí probarán en vuelo real todos los sistemas críticos —desde la propulsión hasta los sistemas de soporte vital— que serán esenciales para futuras misiones de alunizaje, entre ellas Artemis III.