La odisea en urgencias de una joven tras detectarse una pupila más grande que la otra: "Era un resfriado"
2026-03-26 - 17:50
Desde hace años, las redes sociales se han convertido en un espacio donde todo el mundo comparte libremente sus inquietudes, su estilo de vida y sus experiencias —incluidas aquellas más desagradables—, para informar, advertir y dar visibilidad a ciertas realidades o situaciones que podrían afectar o despertar interés en quienes consuman el contenido. En el caso de Tina, su reciente testimonio con la anisocordia, una condición en la que las pupilas de los ojos presentan tamaños diferentes, pretende concienciar sobre el carácter repentino de esta anomalía, a priori benigna, que se detectó a sí misma hace apenas dos meses cuando se percató de que la distinta dilatación en sus pupilas "no era un filtro" dentro de una fotografía. "Quiero que cojas ahora mismo y te hagas una foto con flash en tus ojos. Esta es tu señal de hacerlo", empezó diciendo la usuaria de TikTok en su vídeo, antes de relatar la auténtica odisea que le tocó vivir en un centro de urgencias. Y es que, según explicó, esta condición en los ojos puede llegar a ser "peligrosa" en algunos casos, especialmente si responde a "problemas neurológicos", infecciones o cualquier tipo de afección ocular. Bajo esta premisa, la joven española recomienda acudir a un centro médico lo antes posible, en contraposición a lo que hizo ella. "No fue un día bonito, fue bastante horrible", señaló ella, resumiendo una visita de urgencias que comenzó pensando que solo le recetarían unas gotas para los ojos y terminó con varias exhaustivas pruebas, incluido un TAC. A pesar de sus mayores temores, a la media hora de espera recibió los resultados de las pruebas, donde se descartaba que fuese un síntoma de una patología cerebral o, incluso un tumor cerebral. Así pues, la joven fue enviada a oftalmología, donde, según ella, se sintió como un "conejillo de indias" ante la mirada del médico y los auxiliares en prácticas que la atendieron mientras analizaban la dilatación de sus pupilas. "Yo estaba bastante estresada después de estar una o dos horas con el TAC, y después otras tres esperando en oftalmología. No era divertido", explicó. Finalmente, y tras verse obligada a demostrar mediante las fotografías de su galería que su anisocordia no apareció de nacimiento, sino hace apenas unos meses, el especialista concluyó que se trataba de un trastorno "idiopático", sin poder atribuirle una causa concreta. "Me dijo que esto, probablemente, fuera por un virus o algún resfriado que me había atacado el ojo. (...) ¿Me estás diciendo que un resfriado normal me ha alterado la pupila del ojo?", comentaba la joven en su vídeo. Más adelante, en su cita médica posterior, la usuaria de TikTok confirmó que no andaba tan desencaminado cuando, tras realizarse nuevas pruebas y ponerse distintos tipos de gotas para los ojos, recibió el diagnóstico de la pupila de Adie o síndrome de Holmes-Adie, un trastorno neurológico benigno que condiciona a lenta o nula reacción de las pupilas a la luz. Para concluir, la joven, quien señaló el carácter crónica de esta condición, hizo hincapié en la importancia de detectarlo a tiempo. "Puede ser algo serio. Yo tuve la suerte de que sea algo inofensivo. Probablemente se me quede como algo estético", dijo.