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La operación Abroñigal, un Nuevo Sur encajado entre la M-30 y las vías de Atocha a la espera de un pacto de Madrid y Gobierno

2026-03-04 - 05:23

Abroñigal, una terminal ferroviaria desconocida para muchos que, ahora, forma parte de una operación para levantar un Madrid Nuevo Sur enclavado entre las vías de Atocha y la M-30 en Vallecas. Un polo de actividad de 300.000 m2 donde irán oficinas, viviendas, equipamientos, comercios... Pero en la que ahora solo hay almacenes y trenes. Una "operación de transformación" de la que se habla desde 2008, pero que el alcalde José Luis Martínez-Almeida sacó del cajón este lunes en su nueva Estrategia del Sur. Una reactivación que parece casual, pero que se ha visto impulsada por varios factores y que, ahora, fuerza la necesidad de un nuevo pacto entre el Ayuntamiento y el Gobierno. Un acuerdo que Almeida ve a la altura de la operación Campamento y de la Chamartín. El ok al renacer de Abroñigal dependía, primero, de una mudanza de Adif. La entidad dependiente de Transportes usa las instalaciones como centro logístico, pero, desde que adquirió todo el terreno y le cambió el uso a urbanizable en 2022, está trasladando sus 'bártulos' al centro logístico de Vicálvaro para liberarlo. "Esa es la primera muestra del compromiso del Gobierno con este plan", señala el concejal socialista y urbanista Antonio Giraldo, que asegura que el PSOE —tanto municipal como central— está "muy dispuesto" a participar positivamente de esta transformación. Ya este martes, Almeida urgía al Gobierno a sentarse para acordar las bases de la obra tras "desde hace tiempo" haber entablado "contactos privados con ministros". Ahora, el primer edil quiere "un compromiso público". Por eso, el grupo popular llevará una proposición al Pleno de marzo que promete alejar de la política y centrar en el bien de los madrileños. Para eso, "instará al Gobierno a sentarse para idear el plan", adelanta Almeida. "Siempre que sea así", el grupo socialista la apoyará, replica Giraldo. La intención de Almeida es que Nuevo Sur vaya "rápido y fácil" y, para eso, miran a lo "aprendido con Madrid Nuevo Norte", pero también al nuevo Plan Estratégico Municipal (PEM) que actualizará el PGOUM de 1997 y que esperan que "agilice" los trámites. Sobre esto, Giraldo asume que la redacción de una nueva normativa "es un momento óptimo para incluir esta operación Abroñigal" porque, si no, dependería de una modificación del PGOUM "muy muy compleja". Los "escollos" de la M-30 y las vías de Atocha De hecho, el urbanista asegura que, con el plan general actual sería "bastante complicado" sacar adelante una obra con esas características por dos "escollos": el aislamiento de la parcela por su ubicación entre las vías de entrada a Atocha por un lado y el paso de la M-30 por el otro. "Hay que ver cómo solucionar esos dos problemas porque, en la actualidad, solo se puede acceder a Abroñigal por dos calles sin mucha capacidad", explica. Por eso, apunta a que también sería un momento "óptimo" para abordar estas cuestiones en la redacción del propio PEM e incluso, abordar una solución de la M-30 a su paso por el scalextric de Vallecas, del que hace poco se anunció una remodelación del entorno. Sin embargo, Giraldo sí que ve varias virtudes para que esta gran obra vaya "un poco más rápido de lo habitual" o de, al menos, la velocidad a la que ha ido Madrid Nuevo Norte. Primero, que los terrenos sean de titularidad única y pública —de Adif y, así, del Ministerio de Transportes— para que sea "necesario solo un acuerdo entre administraciones". Tras determinar qué se va a hacer en los terrenos, el siguiente paso en la situación actual sería una modificación puntual del PGOUM. Pero, el PEM espera aprobarse en 2027 y el primer plan para Abroñigal podría ver la luz, como pronto, en 2028, según fuentes de Cibeles. Si el Ayuntamiento ya contempla la operación en su estrategia urbana, la burocracia "podría ir algo más rápido", prevé. Una actuación "menor" que Campamento o Nuevo Norte Otra de las virtudes que Giraldo ver a Madrid Nuevo Sur es, precisamente, una gran diferencia con Madrid Nuevo Norte: su tamaño. Abroñigal abarca 300.000m2, "una bolsa de terreno muy grande y muy valiosa por su ubicación en el parque central de la ciudad", añade Giraldo. Pero mucho más pequeña que otras actuaciones que ya se están ejecutando. O sea, "más fácil de abordar", continúa. Madrid Nuevo Norte es una actuación urbanística de 2.357.443 m2 y la operación Campamento abarca una superficie total de 2.110.206 m2. Dos obras que quintuplican Abroñigal, una zona que, en cambio, cuenta con un "entorno bastante consolidado" y, por ello, "más sencillo". Por tanto, la operación Abroñigal ha sido presentada en sociedad este marzo, pero sus primeros pasos quedan a la merced del entendimiento político para, después, pasar a la de la normativa urbanística. Aunque acabe consiguiendo ir "más rápido", Giraldo pide "realismo" y el Ayuntamiento hace una primera estimación de 2032 para ver movimientos en esas tierras. Aún así, Abroñigal no deja de ser el germen de una "oportunidad histórica para el sur", en palabras de Almeida, que busca crear un "espejo con el norte" y una nueva entrada a la capital y, así, reequilibrar las oportunidades. "Se lo deben", concluye Giraldo.

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