La oposición hace el ridículo y fortalece a Laporta
2026-03-02 - 12:23
El juez de la Audiencia Nacional no ha admitido a trámite la querella presentada contra Joan Laporta por corrupción. Es el momento de que los candidatos opositores a la presidencia del club presenten su renuncia y revocable. El ridículo que han hecho ha sido estrepitoso. Su dejadez, su mezquindad y su falta de generosidad con el club al que dicen querer y aspiran a dirigir, ha quedado reflejado en este movimiento mediocre, falto de cualquier calidad intelectual y de material probatorio, que no es que no exista, sino que tenía un precio y no lo han querido pagar. Hay que recordar que la querella la presentó un individuo que se hizo socio dos días antes para poderse presentar como perjudicado. Más claramente no se puede decir que se trataba de una operación organizada en favor y conocimiento de los interesados en que Laporta deje de ser presidente . El resultado ha sido el más estrepitoso fracaso. Para que el juez no haya admitido una querella a trámite, la acusación tenía que ser tan débil y tan poco elaborada que deja en muy mal lugar a una oposición que ha tenido cinco años para reunir un material no tan complicado de encontrar y cuyas pistas habían sido publicadas en algunos medios de comunicación, sobre todo, en este periódico. Laporta ha demostrado tener más ganas de ser presidente, de continuarlo siendo, que sus rivales, que se han abandonado a la palabrería estéril ofreciendo programas de gobierno que no interesan absolutamente a nadie. Laporta ha tenido la intuición deportiva afilada -no se sabe todavía si exitosa, pero por lo menos ilusionante para el socio, que al final es el que tiene que votarle-; y desde luego ha demostrado tener razón en su total desfachatez a la hora de organizar los negocios, y que no hacía falta disimulo alguno ante una afición bruta, fanática y grosera, y una oposición que parece contratada por el propio presidente para asegurarse la reelección. De hecho, si Ciria, Vilajoana y Font hubieran sido los candidatos a la presidencia del Real Madrid, el 'Mundo Deportivo' y 'Sport' estarían diciendo que son empleados de Florentino para evitar la democracia. Laporta haría bien en perseguir judicialmente a los que han presentado tan lamentable querella y a los que llevaban meses en Barcelona haciendo correr un dossier con presunta información acerca de su actividad también presuntamente delictiva. Y no porque no tengan razón, sino porque la persecución y la condena es lo que merecen las personas que juegan a medias, que no se comprometen, y que pretenden que todo les salga gratis. La única posibilidad que tenía la oposición era demostrar, acreditar los desmanes de Laporta. No solo no lo ha conseguido, sino que el simulacro ha revelado su total falta de profesionalidad. Laporta puede victimizarse y presentarse como un héroe. Y los otros tres vale más que guarden su dinero, protejan su dignidad si es que todavía están a tiempo, y digan que se van a sus casas a reflexionar y que si eso ya volverán dentro de cinco años, con los deberes hechos.